Así lo ha señalado Eladio García, director de Manufacturing, Infraestructuras y Transportes de Industria y Consumo en Minsait, durante su intervención en el Mobile World Congress 2026, celebrado en Barcelona. El experto ha defendido que la integración efectiva de ambos dominios tecnológicos es condición necesaria para que los dispositivos industriales operen de forma coordinada, los procesos permanezcan sincronizados y las decisiones puedan adoptarse en tiempo real.
En este escenario, la movilidad se consolida como un elemento operativo clave. Según García, permite habilitar al trabajador conectado, facilitar el acceso al dato en cualquier punto de la planta, reducir tiempos de respuesta y reforzar la seguridad. A su juicio, la cuestión ya no es si se producirá la convergencia IT/OT, sino a qué ritmo y con qué garantías de seguridad puede escalarse, en un contexto en el que la dependencia del negocio respecto a las operaciones digitales es estructural.
Conectividad como habilitador estratégico
El avance de esta integración tecnológica está estrechamente ligado a la evolución de las comunicaciones industriales. En particular, las redes privadas 5G se perfilan como una de las principales infraestructuras habilitadoras, al ofrecer baja latencia, alta fiabilidad y mayor capacidad de transmisión de datos. Estas características resultan determinantes para soportar aplicaciones como vehículos autónomos en planta, gemelos digitales, mantenimiento asistido con realidad aumentada, inspección de calidad en tiempo real o soluciones de trabajador conectado.
Frente a infraestructuras tradicionales, el 5G permite segmentar el tráfico operativo, garantizar niveles de calidad de servicio y mantener cobertura estable en entornos industriales complejos, lo que contribuye a integrar sistemas y a escalar proyectos de transformación digital.
Tres riesgos clave: ciberseguridad, dato y organización
Durante su intervención, García también ha apuntado tres factores de riesgo que condicionan la evolución de la convergencia IT/OT. El primero es la ciberseguridad: en entornos industriales conectados, un incidente tecnológico puede convertirse en un problema de continuidad de negocio e incluso de seguridad física.
El segundo desafío es la gobernanza del dato. La integración de múltiples fuentes y sistemas plantea interrogantes sobre propiedad, trazabilidad, cumplimiento normativo y responsabilidades. Sin marcos claros, las organizaciones encuentran dificultades para escalar iniciativas digitales.
El tercer elemento es la preparación organizativa. La velocidad de la innovación tecnológica supera en ocasiones la capacidad interna de adaptación. La existencia de silos, la falta de talento especializado o la indefinición de roles pueden ralentizar proyectos estratégicos, especialmente en sectores donde la producción no puede detenerse.
En este contexto, el directivo ha defendido la necesidad de abordar la convergencia IT/OT como una decisión estratégica que involucre a operaciones, tecnología y seguridad desde la alta dirección, con prioridades definidas y una tolerancia al riesgo establecida desde el inicio.
La intervención tuvo lugar en el panel “Accelerating IT/OT Convergence in Manufacturing with Mobile Technologies”, en el marco del congreso, donde se analizaron las implicaciones de la movilidad y la conectividad avanzada en la industria manufacturera.

