Los representantes de grandes multinacionales y compañías industriales vascas coincidieron en señalar que “la tecnología está a disposición de las empresas, pero el verdadero reto es mantener una mentalidad abierta y transformarse continuamente”.
La sesión estuvo moderada por Borja Zárate, Sales Acceleration Manager de Siemens Digital Industries, y contó con la participación de José Ramón Castro, director general de Siemens Digital Industries para España y Portugal; Nerea Aranguren, vicepresidenta de Mondragón; Fernando Arocena, general manager de Zayer; Juan Mocoroa, jefe de Ingeniería de la planta de Mercedes-Benz en Vitoria; Mikel Lantero, vicepresidente de Aviación Comercial de ITP Aero; y Eduardo Ariste, director general de Empresas de Telefónica España.
Uno de los anuncios más relevantes llegó de la mano de José Ramón Castro, quien confirmó la implantación en el País Vasco de un centro de competencia global de Siemens especializado en el ciclo integral del agua. “Desde aquí vamos a apoyar a 15 países con soluciones basadas en inteligencia artificial que permiten evitar pérdidas de agua y reducir el consumo energético”, explicó, subrayando que este proyecto demuestra que “desde el País Vasco tenemos el conocimiento para exportar soluciones industriales al mundo”. Castro defendió además el compromiso histórico de Siemens con la región, recordando que la compañía lleva 130 años en Euskadi y que el ecosistema industrial vasco “es un ejemplo que debería replicarse en otras regiones de España y Europa”.
La transformación digital como palanca de competitividad fue otro de los grandes ejes del debate. Desde Mondragón, Nerea Aranguren puso el foco en la productividad y en la integración real de la inteligencia artificial en los procesos industriales. “Hay una IA que nos hace más productivos, pero también otra que permite que las máquinas se reajusten solas y empiecen a hacer cosas que ya están funcionando en la realidad”, afirmó, destacando que la digitalización debe ir acompañada de una profunda transformación interna de las organizaciones y de las personas.
La visión de la industria mediana llegó de la mano de Fernando Arocena, quien defendió que el éxito de Zayer, con 70 años de historia y sede en Vitoria, se basa en tres pilares: personas, ecosistema local e innovación. “Prácticamente todas nuestras compras se realizan a menos de 60 kilómetros, a pymes industriales muy especializadas, y eso nos da una ventaja competitiva enorme en calidad y plazos”, señaló. Arocena insistió en que competir solo en costes “no es una estrategia viable” y reivindicó la colaboración con grandes proveedores tecnológicos como Siemens y con centros tecnológicos como Tecnalia para seguir compitiendo “de tú a tú con fabricantes alemanes, italianos o japoneses”.
Desde el ámbito de la automoción, Juan Mocoroa explicó el profundo proceso de transformación que vive la planta de Mercedes-Benz en Vitoria, inmersa en la fabricación de nuevos modelos eléctricos y en una digitalización sin precedentes. “El vehículo más premium que fabricamos hoy genera 600 megabytes de información en el proceso de fabricación; los nuevos van a generar 60 gigabytes”, detalló. Mocoroa destacó que el gran desafío ya no es solo tecnológico, sino humano: “Estamos pidiendo a personas con 10 o 15 años de experiencia que cambien completamente su forma de trabajar, y ese reto del cambio cultural es apasionante”.
En clave global, Mikel Lantero puso en valor la posición de ITP Aero en un sector altamente competitivo como el aeronáutico, donde el 40% de los motores que se venderán en 2026 llevarán componentes diseñados por la compañía. “En los 50 minutos que dura esta mesa redonda, 300 aviones despegarán con componentes de ITP”, apuntó. Lantero explicó cómo la digitalización, el análisis de datos en tiempo real y la inteligencia artificial permiten anticipar el mantenimiento de los motores y ganar competitividad, al tiempo que defendió la importancia de mantener el centro de decisión y el talento en Euskadi.
La conectividad, el dato y la integración entre los mundos IT y OT fueron los ejes de la intervención de Eduardo Ariste, quien destacó el papel de Telefónica como socio tecnológico de la industria. “Esto va mucho más allá de la conectividad; hablamos de cloud, ciberseguridad, tratamiento del dato y talento especializado para llevar la tecnología al corazón de la fábrica”, señaló. Ariste subrayó que el País Vasco parte de una “madurez digital muy alta” que puede permitir a muchas industrias dar un salto cualitativo en los próximos años.
El debate abordó también los desafíos de la internacionalización en un contexto marcado por la competencia asiática, la incertidumbre geopolítica y los cambios regulatorios. Para Arocena, “la inestabilidad en mercados clave como Estados Unidos o China dificulta la toma de decisiones de inversión a largo plazo”, mientras que otros ponentes coincidieron en la necesidad de estar presentes en los mercados internacionales “con gente local y conocimiento de la cultura” para poder competir con garantías.
Como cierre, José Ramón Castro resumió el espíritu de la mesa apelando a la identidad industrial vasca. “La industria del País Vasco debe mantener su idiosincrasia, su cultura innovadora y su capacidad de colaboración. La tecnología está disponible; la clave es ser eficientes, flexibles y ágiles para adaptarse a un mercado cada vez más cambiante”, concluyó, destacando la importancia de alianzas estratégicas como las establecidas entre Siemens, Telefónica y el tejido industrial vasco para reforzar la competitividad internacional.

