La industria de la bicicleta en nuestro país cerró el pasado año con unos ingresos de 2.177 millones de euros, que suponen una caída del 5,9% respecto a 2024, un descenso menor que en los tres ejercicios anteriores. Además, si se tiene en cuenta el número de unidades vendidas, que superó el millón (1.093.478), el retroceso de las ventas fue de solo un 0,7%. Este resultado, no obstante, se encuentra lejos aún de los casi 1,6 millones que se vendieron en 2020 y 2021 como consecuencia del boom de los confinamientos de la pandemia.
Asimismo, el sector da empleo de forma directa a 25.000 trabajadores en España. Estos son algunos de los datos más importantes recogidos en el Informe del sector de la bicicleta que ha sido confeccionado y presentado por la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE) con la colaboración de la financiera Cofidis.
El estudio recoge que el descenso en la facturación se va moderando desde que se inició la tendencia negativa en 2022, cuando cayó un 6,01%. Tras unos años complicados de ajustes para esta industria después de la pandemia en las que el volumen de negocio descendió por encima del 6% anual (-8,79% en 2023), los resultados del pasado año muestran una tendencia a la estabilización. El sector parece encontrar el punto de partida para comenzar a crecer, con una internacionalización creciente de las empresas de nuestro país. Y es que las compañías españolas asociadas a AMBE facturan ya más fuera de España que en el mercado nacional.
Fabricación nacional
El informe también aborda la fabricación de bicicletas en nuestro país. El pasado año la producción de bicicletas en España alcanzó las 284.700 unidades, con un valor de 230,1 millones de euros. Datos inferiores a los de 2024, cuando se fabricaron 309.900 bicicletas (-8,1%) con un valor de 240,1 millones (-4,2%). Los últimos datos publicados por el Ministerio de Industria y Turismo, relativos al mes de enero, no son de momento alentadores: se han fabricado 22.100 bicicletas con un valor de 16,7 millones de euros, con caídas interanuales del -10,8% en unidades y -9,9% en valor económico.
En cuanto al valor de la producción, el sector lleva tres años consecutivos de caídas de entre el 2% y el 4%, desde el boom de 2021 y una ligera subida en 2022. No obstante, si se compara el dato de 2025 de 230,1 millones de euros con el de 2020, antes de la explosión de la pandemia, cuando el valor de la producción nacional fue de 142,1 millones de euros, el incremento ha sido en estos cinco años del +62% (88 millones de euros).
Según un informe de Interempresas, en nuestro país había 381 empresas en el sector al término de 2024, de las que 201 eran fabricantes nacionales.
Los nombres de la industria de la bicicleta
La industria española de la bicicleta cuenta con una serie de empresas de fabricación de bicicletas, cuadros y componentes consolidadas y con facturaciones de millones de euros. Estas son las principales compañías del sector en España, distribuidas por buena parte de la geografía nacional, aunque la concentración es mayor en el norte del país y el corredor mediterráneo; y sus principales magnitudes, recopiladas por industry TALKS:
Orbea S. Coop.: con una facturación de 345 millones de euros en 2024 (último ejercicio con datos públicos), la cooperativa con sede y planta de montaje en Mallabia (Vizcaya), cuenta con una plantilla que supera los 1.000 empleados. Con 180 años de historia, ha multiplicado en una década por siete su volumen de negocio.
Mondraker Innovation: compañía son sede y planta de montaje en Elche (Alicante), fundada en el año 2001. Con unos ingresos en 2024 de 100 millones de euros (último ejercicio con datos públicos), su plantilla supera ya a los 250 trabajadores.

BH (Beistegui Hermanos): La histórica empresa de bicicletas con sede y planta de montaje en Vitoria-Gasteiz, nació en 1909 y en 2023 (últimos datos públicos conocidos) alcanzó una facturación de 54,35 millones de euros.
TNT Cycles (Megamo): compañía con sede y una planta de montaje de 4.000 metros cuadrados en la localidad de Vilablareix (Girona). Fundada en 1988, originalmente se dedicaba a fabricar para otras marcas europeas antes de consolidar a Megamo como su marca propia de referencia. En 2024 facturó 38,95 millones de euros.
Bike Ocasión: empresa con sede y planta de reacondicionamiento de bicicletas de segunda mano en Terrasa (Barcelona). Ha crecido en 2025 superando las expectativas hasta alcanzar un volumen de negocio de 23 millones de euros, con un crecimiento interanual del 70% en su apuesta por la economía circular. Fundada en 2015, cuenta actualmente con una plantilla de 100 empleados.
Rotor Bike Components: caso singular en esta industria, ya que mecaniza sus famosos platos ovalados y potenciómetros mediante Control Numérico Computarizado (CNC), directamente en su fábrica de Ajalvir (Madrid), exportando tecnología de precisión a todo el mundo. Es el único fabricante español de componentes de transmisión de alta precisión con tecnología cien por cien propia fabricada en su planta madrileña. En 2023 facturó unos 17,5 millones de euros, pero la crisis posterior al boom de la pandemia le llevó a plantearse incluso el concurso de acreedores, salvándose en 2025 por la compra de una participación mayoritaria por parte de la compañía china WheelTop.
Berria Bike: joven empresa con sede en Villarrobledo (Albacete) que se distingue por la personalización de sus cuadros y un enfoque muy tecnológico en el diseño de bicicletas de carbono para carretera y montaña. Fundada en 2012 por los hermanos y exciclistas profesionales David y José Vitoria, en 2022 facturó 15,7 millones de euros y está participada en un 49% por el fondo Suma Capital.
Sport Lifestyle (MMR): matriz de la marca Machines Made for Racing (MMR) que tiene su sede en Avilés (Asturias) y en 2024 alcanzó un volumen de ingresos de 12,3 millones de euros, con un crecimiento del +32,3%. SLS Bikes inició su actividad en 2008 de la mano de un grupo de empresarios aficionados al ciclismo.
Spiuk: empresa especializada en la producción de prendas y equipamiento para ciclismo con sede en Orozko (Vizcaya), que en 2022 facturó 11,2 millones de euros. Nació en 1995 como distribuidora y dos años después dio un giro a su negocio a través de su propia marca.
Massi (Casa Masferrer): marca de bicicletas (Massi) creada en 1982 por la matriz, Casa Masferrer, que tiene 92 años de historia. Con sede en Granollers (Barcelona), donde cuenta con un centro logístico de 10.000 metros cuadrados desde donde exporta a más de 20 países, su facturación ha rondado en la era reciente los 10 millones de euros.
Conor Sports: nació en 1990 en el Valle de Egüés, Navarra, fundada por la familia Orbaiceta. Su sede y planta de montaje siguen estando en la misma localidad a las afueras de Pamplona y en 2023 alcanzó unos ingresos de 9,17 millones de euros.
Urbanbiker: empresa fundada en 2011, con sede y planta en el Polígono Industrial de Trobajo del Camino (San Andrés del Rabanedo, León), especializada en la fabricación de bicicletas eléctricas, que también comercializa a través de internet. En el ejercicio de 2022 alcanzó una facturación de 7 millones de euros. Es una de las marcas españolas con mayor vocación exportadora en el segmento eléctrico: más del 70% de su producción se destina a mercados europeos, especialmente Alemania, Francia y Países Bajos.
Santafixie: caso singular esta compañía con sede y planta en Barcelona porque vende exclusivamente a través de su e-commerce. Aunque nació siendo una tienda online, su marca propia de cuadros y bicicletas ya supone una parte crítica de su negocio y se ha convertido en fabricante-ensamblador. En 2021 alcanzó los 4,11 millones de euros de facturación y en 2024 envió pedidos a más de 90 países, siendo sus principales destinos las ciudades de Londres, París, Frankfurt, Madrid y Barcelona.
Las ventas en España
Del volumen total de facturación en 2025 (2.177 millones de euros), el 64% ha correspondido a la venta de bicicletas (1.402 millones) y el 36% restante ha venido de las ventas de equipamiento (776 millones). En este capítulo, el vestuario y las gafas lideran la facturación, seguidos de cascos y cubiertas.
Las bicicletas eléctricas ganan terreno, con 234.880 unidades vendidas, lo que supone un crecimiento del 20,5% respecto al año anterior. Ya representan el 35,2% de la facturación (494 millones) y el 21,5% de las unidades vendidas. Y en el segmento de movilidad urbana, más de la mitad de las bicicletas vendidas fueron eléctricas (55,4%).
A pesar de la caída de la facturación, el precio medio de las unidades vendidas se situó en 1.281,71 euros, influido por las de gama media y alta, especialmente las eléctricas. Este importe supone un incremento respecto a los 1.167 euros de 2024.
Por tipo de bicicletas, las mountain bike concentraron más de la mitad del mercado, con el 50,81% del volumen de negocio (484.767 unidades vendidas y 712,15 millones de facturación); las de carretera representaron el 37,94% de los ingresos, con 169.547 unidades vendidas y unos ingresos de 406,34 millones; las de movilidad urbana alcanzaron el 5,65% de la facturación total, con 99.017 unidades vendidas y 79,15 millones de ingresos; y las infantiles el 5,60%, con 264.473 unidades vendidas y 78,48 millones de ingresos. En el informe de AMBE se destaca el crecimiento de la categoría gravel, híbrido que combina el rendimiento de las bicicletas de ruta con la robustez y versatilidad de las de montaña, con una creciente electrificación. Se vendieron 73.674 unidades, con unos ingresos de 125,38 millones que suponen el 9% de la facturación total del sector en venta de bicicletas.
El número de puntos de venta en nuestro país se mantiene estable, con 2.907 (ligerísima caída del 0,31); y crecen los de servicios como el alquiler y los talleres.
