JORNADA

La industria cementera valenciana ha invertido 48 millones de euros en descarbonización en los últimos cuatro años

El director general de Calidad y Educación Ambiental de la Generalitat Valenciana, Jorge Blanco Coll, ha inaugurado en Valencia la Jornada “Neutralidad climática en la industria cementera de la Comunidad Valenciana”, organizada por la Fundación Laboral del Cemento y el Medio Ambiente (Fundación CEMA). El encuentro ha reunido a autoridades y expertos del ámbito público y privado, autonómico y nacional, para analizar, entre otros temas, los proyectos de reducción de emisiones de CO2 más relevantes acometidos por las tres fábricas de cemento que operan en la Comunidad Valenciana, y que han supuesto una inversión conjunta superior a los 40 millones de euros, solo en los últimos cuatro años.

En la inauguración de la jornada, celebrada en el Ateneo Mercantil de Valencia y que contó con más de setenta asistentes, participaron también como ponentes, Rosa Benítez Morón, secretaria general de UGT FICA País Valencià; Josep Albors Ferrandis, secretario general de CCOO Hàbitat País Valencià; Elena Guede Vázquez, directora general de Oficemen, y el director gerente de Fundación CEMA, Dimas Vallina García.

La industria cementera española, clave en el proceso de transición ecológica, dispone de hojas de ruta de descarbonización desde hace más de diez años. La última, actualizada en el año 2025 y validada por Aenor, establece unos objetivos intermedios de reducción de las emisiones de CO2 del 42 % por tonelada de cemento para 2030, que se elevaría hasta un 83 % en 2040. Asimismo, detalla las herramientas para alcanzar la neutralidad climática en 2050. Muchas de esas palancas de descarbonización han sido ya implantadas -o están en proceso- por el sector, tanto en Valencia como en el resto de las comunidades autónomas, liderando sus inversiones en I+D+i de la última década.

Eficiencia energética, uso de materias primas alternativas y sustitución de combustibles fósiles

Durante la jornada, los directores de las tres fábricas de cemento que operan en la región –Óscar Nasarre Español (Alicante. Cemex España); Alejandro Fuster Morales, (Buñol. Çimsa Cementos España), y José María Gómez Muñoz, (Sagunto. Holcim España)- expusieron los proyectos de descarbonización más recientes acometidos en sus factorías. También los delegados de medio ambiente de los dos sindicatos mayoritarios del sector CCOO del Hábitat y UGT FICA, expusieron su punto de vista sobre los retos ambientales y sociales que implican los procesos de descarbonización.

Las fábricas de cemento valencianas llevan años realizando acciones para mejorar su eficiencia energética y apostando por el uso tanto de combustibles, como de materias primas alternativas. En ese sentido, y según datos del Observatorio de la Economía Circular en la industria cementera, elaborado por la Fundación CEMA en colaboración con el Institut Cerdà, desde el año 2004 hasta el 2024, se han recuperado material y energéticamente más de 9 millones de toneladas de residuos en el sector cementero de la Comunitat Valenciana, impidiendo así su depósito en vertedero. Solo en 2024, esta cifra ascendió a casi 700.000 toneladas.

También, según la misma fuente, Valencia es la tercera comunidad autónoma de España en consumo total de combustibles alternativos durante el período 2004-2024, con más de 3 millones de toneladas, y muy cerca de los datos de Andalucía y Cataluña, que cuentan con siete y cinco fábricas respectivamente. En este sentido, durante la jornada se incidió en la importancia de mejorar aún más las cifras de sustitución de combustibles fósiles por alternativos, una práctica que no solo permite acelerar la descarbonización, sino también reducir la dependencia energética y económica de terceros países.

Dentro de las distintas estrategias de descarbonización de sus compañías, los directores de las factorías valencianas destacaron diversas actuaciones orientadas a reducir la huella de carbono de la producción de cemento, como la mejora de la eficiencia energética, la sustitución de combustibles fósiles por combustibles alternativos, proyectos de gasificación de residuos, el uso de materias primas descarbonatadas y el desarrollo de cementos bajos en carbono. También se mencionaron iniciativas relacionadas con la incorporación de energías renovables, mediante instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo, así como la aplicación de tecnologías innovadoras, entre ellas el uso de hidrógeno y el desarrollo de soluciones para la captura, utilización y almacenamiento de CO₂.

Tecnologías CAUC, la única vía para alcanzar la completa descarbonización de la industria cementera

El sector cementero coincide en que la solución para lograr la neutralidad climática en el medio-largo plazo pasa por el desarrollo en España de las tecnologías CAUC (captura, transporte, almacenamiento geológico y usos y transformación del CO2). De hecho, dado el interés de esta temática, los organizadores centraron en ella una de las ponencias, impartida por Pedro Mora Peris, presidente de la Plataforma Tecnológica Española del CO2.

Conviene recordar que, cuando se analizan todas las herramientas al alcance del sector cementero para reducir las emisiones de CO2 hay siempre con un inconveniente clave: las emisiones derivadas del proceso de fabricación del clínker, material base del cemento. El 66 % de las emisiones que genera la fabricación de cemento se producen durante el proceso de descarbonización de la piedra caliza. Son las denominadas “emisiones de proceso”, o “emisiones difíciles de abatir”, cuya mitigación no es posible con las tecnologías actuales. De hecho, la industria cementera representa el 49 % del total de las emisiones de proceso en España.

En este sentido, existe un consenso, también a escala internacional, a la hora de aseverar que sin las tecnologías CAUC, es imposible que sectores con elevadas emisiones de proceso, como el cementero, alcancen la neutralidad climática. Durante su intervención, Mora puso de manifiesto que España presenta una madurez empresarial, con proyectos ya definidos, superior al grado de desarrollo político y regulatorio, siendo urgente disponer de una estrategia nacional, al igual que ya la tienen muchos países del centro y norte de Europa, que acompañe el dinamismo empresarial.

La jornada contó también con una ponencia magistral a cargo de Pablo Boix García, jefe del Servicio de Construcción y Control de Calidad de la Diputación de Valencia, sobre “Experiencias en el camino a la descarbonización en las infraestructuras de la Diputación de Valencia. La Administración como motor de cambio”, en la que abordó esta problemática desde el punto de vista del ámbito público.

La contribución del sector cementero a la economía valenciana

El compromiso de la industria cementera con la economía de la Comunitat Valenciana queda patente por las cifras que arrojan las tres fábricas, que generan anualmente más de 1.700 empleos directos, indirectos e inducidos. Además, es un empleo de calidad, ya que el 92 % de los empleados directos de las fábricas tiene contrato indefinido.

A esto, se suma el dato de que la contribución anual en concepto de impuestos de las tres fábricas supera los 16 millones de euros, y que, en valor añadido bruto, aportan a la economía de la Comunidad Valenciana más de 197 millones de euros al año, unas cifras que refrendan el compromiso de esta industria con el entorno local en el que opera.

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