CONGRESO NACIONAL DE INDUSTRIA

La autonomía estratégica industrial, enfrentada a sus propios demonios

Tres sectores industriales estratégicos: el automotriz, el de máquina herramienta, y el digital se dieron cita este jueves en el auditorio del Palacio Euskalduna para incidir en los desafíos y estrategias para reforzar la autonomía estratégica industrial de España en el siglo XXI.

Moderados por Cristina Oyón, directora adjunta del Grupo SPRI, Arancha García Hermo, directora de Industria y Medio Ambiente de Anfac, Xabier Ortueta, director general de AFM y Celestino García, director general de Ametic, opinaron sin tapujos en el marco del VIII Congreso Nacional de Industria sobre las medidas necesarias para reducir la dependencia de terceros países, léase Estados Unidos o China.

Después de afirmar que el sector del automóvil es una «piedra angular» para la economía española, García Hermo, de la asociación de fabricantes de coches y camiones Anfac, se refirió al Plan Auto 2030, en colaboración con el Ministerio de Industria y la asociación Sernauto, porque, dijo, «realmente estamos en un momento de transformación brutal y sin precedentes, de competencia denodada por la atracción de inversiones y en un proceso de transformación tecnológica donde a día de hoy ni Europa ni España controlan las cadenas de valor». «La transformación se hace por obligación más que por devoción», reconoció.

García Hermo ha recordado que hasta ahora controlaban «una tecnología basada en los motores de combustión tradicional, partiendo de unas cadenas de valor tradicionales, muy lineales, y ahora nos tenemos que transformar por una obligación, por una regulación muy exigente en materia de transición ecológica que ha ido modificándose con mayores niveles dea ambición y pasar a a un modelo industrial basado, en nuestro caso, en la electrificación como tecnología protagonista, en la softwareización como base para los nuevos vehículos, en unas cadenas de valor de baterías, en un modelo de negocio que pasa desde el vehículo en propiedad al vehículo como un servicio».

La portavoz de Anfac declaró que necesitan «unos costes energéticos competitivos», porque «tenemos una energía verde magnífica pero una estructura de costes fijos y peajes asfixiante y que nos hace poco competitivos a veces. La industria del auto no es electrointensiva ni gas intensiva y nos encontramos ahí en una situación difícil para encontrar ayudas y capacitación y talento».

Por su parte, el representante de Ametic remarcó que «cada euro invertido en digitalización tiene tres euros de retorno económico». El objetivo de la asociación que cuenta con 280 socios, desde multinacionales a pymes, pasando por centros tecnológicos, apunta a «promover la industria digital», teniendo en cuenta que, como subrayó Celestino García, la digitalización, más que un sector, es un habilitador.

Xabier Ortueta, director general de AFM, fue muy directo en su intervención: «La amenaza en este momento es China y prácticamente en todos los sectores». «La oportunidad -apuntó- está en la industria 4.0 y la conectividad». «Tenemos un tejido de empresas fantástico», indicó.

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Accenture analiza el impacto de la IA, la ingeniería digital y la calidad industrial en la transformación del sector energético e industrial

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