Para ello, el nuevo texto sienta las bases de un sistema renovado y dinámico que responde a los nuevos retos de la FP, desde el avance en la innovación aplicada al emprendimiento hasta la adaptación de la estructura y organización de la formación profesional al mercado laboral gallego, la articulación de la colaboración público-privada en este ámbito o el fomento del reconocimiento de nuevas figuras profesionales, entre otros.
El objetivo, como destacó el jefe del Ejecutivo gallego, es seguir avanzando en una enseñanza que ha vuelto a batir récords de matrícula este curso académico con «más de 71.000 alumnos, el doble que en el curso 2008/09» y que presenta «una tasa de inserción laboral del 85 % en FP general y prácticamente del 100 % en FP Dual». «No podemos conformarnos, debemos continuar con esta revolución silenciosa», afirmó.
Entre las principales novedades se encuentra la creación de la figura de personal experto asociado a la formación profesional así como la posibilidad de contratar personal experto del sector productivo, el fomento de la colaboración público-privada o la promoción de ofertas de alta especialización y organizaciones modulares en bloques o unidades de menor duración.
También se promueve la internacionalización mediante la opción de diseñar currículos internacionales y dobles titulaciones, con validez en más de un país, y se facilita el reconocimiento mutuo de créditos ECTS con universidades gallegas. Además, se potencia la investigación aplicada y la innovación.
En este sentido, cabe destacar que la nueva norma gallega tiene objetivos más ambiciosos que la normativa estatal básica que pretende desarrollar, adaptándola a la realidad gallega, que ya cuenta con un modelo de FP muy avanzado. De hecho, algunas novedades, como la implantación de la FP dual intensiva, el aumento de las horas de prácticas y los nuevos módulos que duplican el inglés en la FP en Galicia, ya se implementaron el año pasado y este año, gracias a la labor del Ministerio de Educación, Ciencia, Universidades y FP para implementarlas en favor de una mejor formación del alumnado.
La previsión es poder publicar el nuevo decreto en el Diario Oficial de Galicia durante el mes de marzo, para que se aplique a partir del curso escolar 2026/27.
Como explicó Rueda, una de las principales novedades del decreto es la creación de la figura del profesor investigador asociado en FP, similar a la ya existente en la universidad. Serán personas de reconocido prestigio profesional o que presten sus servicios en empresas y entidades de gran importancia para el sector productivo gallego, y que además apoyen la investigación y la innovación aplicada en los centros donde imparten docencia, así como en el Centro Gallego de Innovación en Formación Profesional Eduardo Barreiros. «Impartirán docencia en másteres de FP o en ciclos de alta especialización», indicó el presidente.
Además, se introducen otros dos tipos de docentes. Por un lado, profesionales expertos, con experiencia específica en su sector productivo, no necesariamente cualificados. Pueden impartir clases en FP cuando sea necesario para cubrir posibles necesidades formativas.
Por otra parte, se podrán contratar técnicos superiores de empresa, profesionales que puedan beneficiarse de una reducción parcial de jornada en su empresa u organismo equivalente en los años previos a su jubilación, o que tengan derecho a una jubilación parcial, para cubrir necesidades formativas en FP o para garantizar la actualización permanente del currículo en el centro por parte del equipo docente y su relación con la realidad productiva.
Además de las nuevas figuras docentes, se fomenta la colaboración público-privada para que estudiantes, docentes y profesionales puedan formarse y reciclarse según los nuevos retos. Además de promover la formación práctica de estudiantes en empresas, se fomentarán las estancias temporales de docentes en empresas para la formación de sus trabajadores y la actualización docente.
También se promoverán los procesos de acreditación de competencias adquiridas a través de la experiencia laboral u otros medios no formales o informales por grupos o individuos pertenecientes a empresas u organizaciones equivalentes.
Además, se buscará el desarrollo conjunto de proyectos de innovación e investigación con el sector productivo. En este ámbito, destaca el papel impulsor del Centro Gallego de Innovación del Centro de Formación Profesional Eduardo Barreiros, con sede en Ourense, y se fomenta la creación de redes de centros de innovación avanzada.
Además del aumento del multilingüismo en la FP, ya en marcha desde cursos anteriores, el decreto establece nuevas medidas para la internacionalización de estas enseñanzas. Así, con el objetivo de contribuir a la mejora de la cualificación de las personas y mejorar sus posibilidades de movilidad e inserción profesional, se podrán diseñar currículos internacionales que permitan ofrecer ofertas que combinen currículos de otros países con los aplicados en Galicia.
En el caso de incluir formación completa de una titulación y una titulación de otro país, la formación podrá constituir una doble titulación internacional de FP, válida en más de un país.
El nuevo decreto promueve la información y la orientación profesional integral e incorpora la innovación y la inteligencia artificial como instrumentos para reducir el abandono escolar, maximizar el éxito del alumnado en el sistema educativo gallego, promover una mejor integración laboral de las personas y facilitar su formación y cualificación a lo largo de la vida.
Por otra parte, se introduce el reconocimiento mutuo de créditos ECTS entre ciclos formativos de grado superior y títulos universitarios oficiales para facilitar el establecimiento de itinerarios formativos que reconozcan la formación previa. Esto deberá desarrollarse posteriormente mediante un procedimiento específico.

