Según el informe Spain Global Startup Hub 2026 elaborado por ICEX, el país cuenta actualmente con más de 5.000 startups, más de 400 scaleups y 17 compañías unicornio, mientras que el valor agregado del ecosistema supera los 125.000 millones de euros, equivalente al 6,5 % del PIB nacional. Además, más de 450 startups de alto rendimiento generan conjuntamente un impacto de unos 12.000 millones de euros sobre la economía española.
La inteligencia artificial lidera la nueva ola tecnológica
Uno de los datos más destacados del informe es el avance de España en inteligencia artificial. El país ocupa ya la tercera posición de la Unión Europea por número de proyectos de IA y la cuarta por volumen de inversión en startups del sector, que han captado más de 3.000 millones de euros desde 2020.
Este crecimiento está respaldado por una estrategia institucional que busca convertir a España en uno de los polos tecnológicos europeos de referencia. Actualmente es el país europeo con mayor número de fábricas de IA impulsadas por la Unión Europea y compite para albergar una de las cinco futuras gigafactorías mundiales especializadas en inteligencia artificial.
Software, IA y biotech concentran la inversión
Durante 2025, la inversión en startups alcanzó los 3.108 millones de euros repartidos en 376 operaciones, un 11 % más que el año anterior. Aunque el volumen total descendió ligeramente un 3 %, el incremento de las rondas confirma la madurez del mercado y la recuperación de la actividad inversora.
El liderazgo sectorial corresponde a Software e Inteligencia Artificial, que concentró 516 millones de euros, seguido por Biotecnología y Ciencias de la Vida, con 345 millones, multiplicando por cuatro las cifras registradas el año anterior. La productividad empresarial, impulsada por soluciones de automatización y digitalización corporativa, captó otros 321 millones de euros.
Entre las mayores operaciones del año destacan los 190 millones levantados por TravelPerk en Barcelona, los 189 millones obtenidos por Multiverse Computing en San Sebastián y los 118 millones captados por SpliceBio, también en Barcelona.
Industria 4.0 gana peso como motor industrial
Para el tejido industrial español, uno de los capítulos más relevantes del informe es el crecimiento del ecosistema Industria 4.0.
El sector reunió 179 startups en 2025 y atrajo 110 millones de euros de inversión. Las empresas especializadas en robótica, fabricación avanzada, inteligencia artificial industrial, drones, conectividad IoT y fábricas inteligentes generaron aproximadamente 75 millones de euros en ingresos durante el ejercicio.
Barcelona, San Sebastián y Madrid aparecen como los principales polos de innovación industrial, apoyados por programas como la Estrategia Nacional Industria Conectada 4.0 y por infraestructuras como DFactory Barcelona, considerado uno de los ecosistemas de Industria 4.0 más avanzados de Europa.
El complejo tecnológico, impulsado por el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, alberga proyectos relacionados con inteligencia artificial, robótica, blockchain, impresión 3D, sensórica y ciberseguridad industrial. Actualmente opera con una ocupación del 100 % y prepara una ampliación que elevará su superficie de 17.000 a 60.000 metros cuadrados.
Deep tech y ciencia industrial: la gran apuesta de la próxima década
El informe identifica el deep science y el deep tech como una de las principales oportunidades industriales para España.
El país ocupa la novena posición mundial en producción científica, cuenta con más de 1.000 startups deep tech y destina más de 17.000 millones de euros anuales a I+D. A ello se suman programas estratégicos como el PERTE de semiconductores, dotado con más de 12.000 millones de euros.
La estrategia gubernamental para tecnologías profundas prevé movilizar hasta 8.000 millones de euros adicionales con el objetivo de acelerar la creación y escalado de empresas basadas en ciencia, reforzar la transferencia tecnológica y atraer inversión privada.
Además, España mantiene una ventaja de costes de entre el 30 % y el 40 % respecto a otros grandes hubs europeos, un factor que está impulsando la llegada de proyectos internacionales de alto valor añadido.
La consolidación del ecosistema innovador español tiene dos protagonistas principales.
Madrid ocupa actualmente la octava posición entre los mayores ecosistemas startup europeos, mientras que Barcelona figura en el puesto undécimo. La capital catalana destaca además como la sexta ciudad del mundo en financiación temprana para startups.
A nivel nacional, Madrid concentra 1.801 empresas tecnológicas, que generan cerca de 31.000 empleos y una facturación de 4.900 millones de euros. Barcelona suma 1.698 compañías, más de 29.000 empleos y unos ingresos de 3.600 millones.
Junto a ellas, Valencia emerge como tercer gran polo tecnológico del país, especialmente en ámbitos como deep tech, salud digital y tecnologías climáticas.
Turismo, agroalimentación y sostenibilidad completan los sectores estratégicos
El informe identifica otros sectores con elevado potencial de crecimiento.
La tecnología turística continúa siendo una de las grandes fortalezas españolas gracias al liderazgo internacional del país en turismo. El sector alcanzó 300 millones de euros de inversión en 2025 y agrupa a 135 startups.
Por su parte, el ecosistema AgriFoodTech suma 416 startups y se apoya en una industria agroalimentaria que genera más de 168.000 millones de euros de ingresos y representa el 23 % de toda la actividad manufacturera española.
En sostenibilidad e impacto social, el volumen de capital disponible alcanzó 1.517 millones de euros, impulsando un ecosistema formado por 167 startups centradas en economía circular, transición energética y soluciones ESG.
De mercado emergente a plataforma tecnológica europea
El informe concluye que España ha dejado de ser únicamente un destino atractivo para emprender y se está convirtiendo en una plataforma tecnológica de escala europea.
La combinación de financiación pública y privada, una red de más de 284 incubadoras y aceleradoras, la presencia de grandes corporaciones comprometidas con la innovación abierta y la consolidación de sectores como IA, biotech, Industria 4.0 y deep tech sitúan al país en una posición privilegiada para atraer inversión internacional y liderar la próxima fase de industrialización tecnológica en Europa.

