Así lo señala la Fundación del Metal para la Formación, integrada por Confemetal, CCOO Industria y UGT FICA, que ha puesto el foco en los perfiles de Formación Profesional (FP) más demandados por la industria de Defensa coincidiendo con la celebración de AULA en Ifema Madrid.
Perfiles críticos para la cadena de valor
Entre los perfiles con mayor proyección destacan:
- Técnico Superior en Sistemas Electrotécnicos y Automatizados, clave en la instalación, programación y mantenimiento de sistemas eléctricos y de control en plataformas terrestres, navales e industriales.
- Técnico en Mecanizado, responsable de la fabricación de alta precisión de componentes para vehículos militares, sistemas no tripulados y soluciones balísticas.
La creciente sofisticación tecnológica de los programas de defensa –desde vehículos blindados hasta sistemas autónomos– está reforzando la necesidad de técnicos altamente cualificados en procesos industriales avanzados, automatización y fabricación de precisión.
FP Dual: cantera estratégica para la industria
Las grandes compañías del sector ya cuentan con una base significativa de profesionales procedentes de FP, que supera el 30% de sus plantillas y, en algunos casos, representa más de la mitad de su capital humano.
En este contexto, la modalidad de FP Dual se consolida como herramienta estratégica de captación de talento. Según el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, la tasa de inserción laboral un año después de finalizar los estudios es cuatro puntos superior en grado medio y ocho puntos mayor en grado superior frente a la FP convencional.
Para la industria de Defensa, donde los ciclos de producción son largos y los estándares técnicos elevados, esta modalidad permite adaptar competencias a necesidades reales de planta y reforzar la competitividad de la base tecnológica e industrial.
Un ecosistema industrial en expansión
La base tecnológica e industrial de la Defensa en España está compuesta por 580 empresas que generan alrededor de 33.000 empleos, según el Ministerio de Defensa. Aunque las grandes compañías concentran el 75% de la facturación, las pymes desempeñan un papel esencial en la cadena de suministro.
Si se amplía el perímetro a defensa, seguridad, aeronáutica y espacio, las cifras de la patronal Tedae elevan el empleo por encima de los 75.000 trabajadores, con Madrid, Andalucía y País Vasco como principales polos de facturación, concentrando el 80% de la actividad.
El reto estructural: 350.000 empleos en el metal
La Defensa forma parte de un ecosistema más amplio: la industria del metal, que abarca desde automoción y siderurgia hasta aeronáutica y espacio. En conjunto, el sector necesitará cubrir hasta 350.000 empleos en los próximos años.
Además de las altas tasas de empleabilidad, el sector ofrece condiciones competitivas: salario medio superior a 2.000 euros netos mensuales, revisiones vinculadas a convenio y beneficios sociales asociados. En 2025, la industria del metal registró un crecimiento salarial del 2,6% y un aumento del 1,6% en afiliación a la Seguridad Social, alcanzando 826.016 cotizantes.
Según Héctor Aguirre, coordinador gerente de la Fundación del Metal para la Formación, uno de los desafíos es reputacional: “Los jóvenes no asocian sectores como defensa o espacio con la industria del metal, pese a ser ámbitos punteros y de alta tecnología. Es necesario desmontar mitos y mostrar que se trata de entornos de vanguardia con elevada y rápida empleabilidad”.
En pleno refuerzo de la autonomía estratégica europea, la disponibilidad de técnicos industriales cualificados se perfila así como uno de los factores críticos para sostener el crecimiento de la industria de Defensa en España y su posicionamiento en los nuevos programas europeos.

