REPORTAJE

Ciencia e industria: la brecha española que la feria S4i intenta cerrar

La idea de crear Science for Industry (S4i) surgió como consecuencia de una necesidad, que es muy simple: encontrar una fórmula, potenciar o conseguir la transferencia de la ciencia desde todos los centros de investigación y universidades a las industrias y los inversores. Es una necesidad que no solo tiene España, sino gran parte de Europa e incluso otros lugares del mundo fuera del Viejo Continente. Se trata de encontrar dos pilares que impulsan la transferencia.

Por una parte, las empresas, grandes, medianas o pequeñas, trabajando en sectores de lo que se denomina Deep Science, es decir, física, química, ciencia de materiales, medioambiente, economía circular, entre otras áreas, y esos inversores que pueden tener, junto con las empresas y los investigadores, esas patentes y, por lo tanto, licenciarlas.

Y, por otra parte, los desarrollos que se producen en los centros de investigación, que se pueden visualizar con esas patentes y prototipos derivados de esas patentes, que pueden, con esos inversores, incluso a trío con las empresas, generar nuevas empresas y spin-offs basadas en esos desarrollos e investigaciones.

Eso es lo que hace Science for Industry: unir esos tres pilares (investigadores, empresarios e inversores) aparte del ecosistema adicional que fomenta la transferencia, esto es, entidades públicas y privadas, fundaciones que están interesadas en promocionar ese trasvase de conocimiento.

La primera edición de Science for Industry se celebró los días 26 y 27 de octubre de 2022 en Madrid. En aquel momento, el evento nació bajo el nombre de Patents for Innovation (P4I), con el objetivo de ser el mayor punto de encuentro europeo en transferencia de tecnología. Tras el éxito de aquella cita inicial, que reunió a más de mil asistentes y presentó más de 360 patentes, el proyecto evolucionó y cambió su denominación a Science for Industry (S4i) a partir de su segunda edición en 2024 para reflejar un enfoque más internacional y ambicioso. Ahora ha llegado a su cuarta cita anual los dís 28 y 29 de enero. Este año ha reunido 2.500 participantes profesionales de los tres sectores y 130 instituciones.

Punto de encuentro del evento Science for Industry. Fima. Francisco Herranz.

S4i se ha convertido en una clave de entendimiento de cómo la ciencia profunda se convierte en un valor económico real, cómo la investigación de la ciencia se mueve de laboratorios a tecnologías escalables, empresas competitivas e impacto industrial.

También se visualizaron perspectivas prácticas en la colaboración de instituciones públicas e industria, lo que realmente funciona y lo que no, en asociaciones públicas y privadas, modelos de financiación e ecosistemas de innovación, una visión más realista de donde se encuentra la posición de Europa y España en el mundo de la carrera de la tecnología profunda, desde la cuántica y los materiales avanzados hasta la inteligencia artificial y la sostenibilidad, factores clave para los inversores, corporaciones y creadores de políticas, lo que hace que un proyecto sea atractivo a la inversión, la finaciación y la escala, ejemplos concretos de cómo el talento, la política y el emprendimiento se conectan para crear impacto y finalmente casos reales mostrando cómo investigadores, empresas, universidades e instituciones pueden trabajar juntos para convertir la conocimiento en competitividad.

El caso de NU Quantum

En la jornada de inauguración de S4i se mostró el caso concreto de NU Quantum, una startup británica surgida en 2018 en la Universidad de Cambridge, dirigida por la española Carmen Palacios-Berraquero, que construye infraestructuras para conectar y escalar ordenadores cuánticos y que precisamente es fruto de esa interacción entre el ámbito de la investigación y el de la empresa. Nu Quantum ha recibido casi 10 millones de euros de financiación del Gobierno nacional a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) y ha decidido establecer en España una filial de 40 empleados.

«Estamos muy emocionados», arrancó diciendo Palacios-Berraquero en la inauguración. Partiendo de la base que la computación cuántica es la siguiente frontera en computación, reinvidicó el gran avance que supone esta opción disruptiva, sobre todo, en dos ambitos de aplicación: la simulación y el diseño exacto de cómo la materia atómica forma moléculas, proteinas, fármacos, enzimas, materiales biodegradables… «Eso va a tener un impacto muy grande y muy beneficioso en muchas industrias», consideró. La otra aplicación de la computación cuántica es la optimización de modelos a gran escala, la optimización de los mercados capitales, de sistemas energéticos, incluso de sistemas climáticos.

La CEO de Nu Quantum junto al ministrro de Transformación Digital durante la feria S4i.

Hoy día tenemos procesadores cuánticos que funcionan bien, pero son bastante pequeños. Y aquí hablamos de qubits, que son los quantum bits, que son como los transistores, pero en versión cuántica. Hoy día los ordenadores cuánticos tienen unos 100 o 200 de qubits, pero para resolver los problemas que nos interesan de verdad y que le interesa al gobierno y a la sociedad son necesarios millones de qubits. Para alcanzar esa meta, existen varias estrategias y NU Quantum ha optado por la interconexión de procesadores «para poder hacer un sistema, quizás un centro de datos cuántico, y que pueda acelerar esa comercialización. Creemos que es la mejor estrategia», dijo su CEO y fundadora.

Nu Quantum está desarrollando una arquitectura de red cuántica avanzada capaz de conectar múltiples computadoras cuánticas en tiempo real, aumentando significativamente su capacidad de procesamiento combinada. Este enfoque supera uno de los principales desafíos del sector para la adopción industrial de la computación cuántica: la escalabilidad.

«Estamos súper agradecidos por la confianza y por ver que España está apostando por esta tecnología puntera que va a ser muy importante en los próximos años», enfatizó Palacio-Berraquero. «España es puntera en fotónica; hay centros de referencia en Valencia, Málaga y Barcelona, centros que está formando talento, creando programas de fotónica cuántica…» Nu Quantum va a industrlizar en España el prototipo que han hecho en Inglaterra.

Félix Zamora, vicerrector de Innovación y Transferencia de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), es uno de los cerebros de este evento celebrado a finales de enero en la Nave, un icónico lugar que antes albergó la legendaria fábrica de ascensores de la empresa Boetticher y Navarro, cuya nave central, de más de 6.000 m² y 20 metros de altura era conocida como «La Catedral de Villaverde». Entrevistado por Industry Talks, Zamora reconoció que existe “una brecha histórica” en la actual relación entre ciencia e industria.

“La ciencia en España está en un nivel muy bueno; año tras año no bajamos de una excelente posición, a nivel mundial, situada entre los puestos 10º-12º en producción; la calidad es muy buena. Sin embargo, si uno analiza parámetros de transferencia de esa ciencia, pues caemos a puestos del 24º al 30º. Eso significa que existe una brecha en la transferencia”, admitió.

En su opinión, esta feria ha supuesto una especie de revulsivo en los tres pilares mencionados porque antes estos eran, al principio, reactivos de alguna manera o incluso reticentes a encontrarse. “No pensaban que fuese quizás ni eficiente asistir ni estar en un lugar común”, considera Zamora. Eso ha cambiado, subrayó, pues los tres colectivos comprueban el interés en tan solo dos días de exposición de prototipos de los desarrollos de los laboratorios – este año han sido 265 prototipos.

Los organizadores guiaron a los inversores, a los emprendedores y a las empresas por circuitos que les permitían visualizar aquellos temas de interés para ellos en un sector determinado, sea la energía o los materiales. Les han puesto en contacto con los investigadores, organizando múltiples reuniones.

“La gente no ha dejado de asistir. El indicador de eficiencia de Science for Industry es que no tenemos bajas, año tras año, sino altas. Al principio, teníamos que ir detrás de ellos y ahora van ellos detrás de nosotros. Hemos llenado, tenemos completo, no nos cabe un estand más, la gente parece contenta, lo cual es una excelente noticia. Estamos logrando maximizar esa interacción en un tiempo corto”, indicóZamora. Y ahora están tratando de impulsar las interacciones a posterior, después de la feria, con todos los datos recogidos.

La solución es relativamente sencilla

¿Qué medidas deben tomar los poderes públicos para reducir esa brecha histórica? “Es relativamente sencillo”, respondió el vicerrector de la UAM. A nivel público, opinó, la  Comunidad Europea, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, las comunidades autónomas se están organizando y poniendo grandes esfuerzos en los niveles altos, pero “no hay todavía un plan bien organizado en los primeros escalones”. En otras palabras, en realizar las primeras pruebas de concepto, una vez hecha la investigación en el laboratorio, que permitan aumentar los TRL, es decir, acercar la investigación hacia el grado de madurez más alto.

“Creo que necesitamos que estas entidades públicas, de cualquier naturaleza, gobierno, regionales o incluso europeas pongan el foco en esos primeros escalones. Hay muy pocas ayudas en ese sentido y todas se han demostrado eficientes. Hace cuatro años el Ministerio lanzó un programa denominado Prueba de Concepto y analizando las tres ediciones anteriores, creo que los resultados han sido fantásticos; falta un poquito más de análisis, pero la acogida fue perfecta”, explicó Zamora a este medio de comunicación.

Y eso también es un revulsivo entre los investigadores, que lo que hacen es ya no solo pensar en investigar, en hacer excelente ciencia, sino también en visualizar esas opciones para llevar la investigación al mercado. “Eso es muy importante también, ese cambio cultural debe producirse, pero para eso hay que ayudar”, añadió el alto cargo de la Universidad Autónoma de Madrid.

¿En qué sectores industriales se produce menos colaboración con los científicos? Zamora adelantó que el sector farmacéutico se acerca mucho a la universidad y declara que focaliza sus esfuerzos principalmente en aquellos sectores donde han detectado menos interacción y cita expresamente los sectores de nuevos materiales, energía, medio ambiente, economía circular y ciertos desarrollos de medicina.

“En todos estos aspectos hemos detectado muy buena producción científica, que, sin embargo, está más lejos del contacto con empresas y de que se produzca transferencia”, sustanció el vicerrector de la UAM.

La rama industrial que está más cerca de la universidad y los centros de investigación es la farmacéutica, añade, y también incluye la TIC, la tecnología de la información. “Hay muy buenos eventos, también hay muy buena interacción”, sentenció.

“En mi opinión, creo que estamos ante un buen comienzo. El ministro está aquí mostrando un ejemplo de colaboración privada-pública. Creo que la industria es muy consciente de que la academia existe”, aseguró Gabriel Alfranca, manager y jefe de comunicaciones de Nanbiosis, una entidad dedicada a la producción y caracterización de nanomateriales, biomateriales y sistemas en biomedicina. Alfranca de refería a la presencia en S4i de Oscar López, ministro de Transformación Digital, quien inauguró las jornadas de intenso networking.

“No estoy tan seguro de la otra parte [los investigadores], pero ellos son muy conscientes de lo que pueden hacer y gestionar. Pero creo que el principal desafío está en empezar a vender o mostrar lo que la academia puede ofrecer en términos de servicios, pero también como oficina de soluciones”, añadió Alfranca.

“Creo que todos sabemos que grandes infraestructuras y grandes centros científicos pueden ofrecer servicios de alta calidad e instalaciones y de equipamiento, pero también tenemos que proporcionar la idea de que los investigadores científicos que son líderes en sus respectivas áreas y cuyo objetivo principal de su carrera es dar luz a la incertidumbre y empujar la ciencia hacia adelante, también pueden ser soluciones de proveedores”, dijo Alfranca en una de las mesas de debate montadas por la organización.

En su opinión, los científicos también pueden responder a los desafíos que la industria tiene. “Esa es una de las cosas que Nanbiosis hace, explota las capacidades y el conocimiento existentes dentro de la academia, pero creo que es algo que todavía necesitamos explorar más, porque no es un modelo que esté establecido bien”, aseguró en uno de los paneles matinales del primer día de feria.

Mesa sobre la conexión entre investigación e innovación. Firma. Francisco Herranz.

“Estoy de acuerdo contigo”, remarcó Amparo López, miembro del Comité Ejecutivo de SOMMa, la alianza entre los centros de excelencia Severo Ochoa y las unidades de excelencia María de Maeztu y delegada del Grupo de Trabajo de Transferencia del Conocimiento e Innovación.

“Soy bastante optimista porque creo que hay una tendencia positiva en la relación entre la industria y la ciencia. En un mundo tan competitivo, la industria sabe que la innovación no es una opción, sino una necesidad. Dentro de los institutos de investigación y, por supuesto, dentro de los institutos de investigación de SOMMa, hay mucha creatividad e innovaciones que podemos ofrecer a la industria”, enfatizó. “Necesitamos fortalecer estos puentes entre la ciencia y la industria, así que debemos empezar a hablar el mismo idioma y crear confianza”. “Creo que estamos haciendo lo correcto. A mí me parece que todavía hay un camino a seguir, pero estamos en él”.

El reto del mercado

”Esa es la manera de que la ciencia llegue a la sociedad. Porque si no hay interés en la industria, las cosas que se han desarrollado y que se han creado desde cero no pueden llegar a nosotros como ciudadanos. Así que es genial que estemos empujando eso hacia adelante”, estimó Leonor Mendoza, jefa de Proyectos Colaborativos de Ineustar, la Asociación Española de la Industria de la Ciencia.

“El principal reto en este mercado es ser capaz de definir lo que encontrarás en la ciencia teniendo en cuenta su amplio espectro”, afirmó, por su parte, Manuel Espinosa, director general de Demede Engineering Research, una empresa especializada en encontrar soluciones a los científicos y las infraestructuras. “Para los científicos es difícil elegir y comprender el valor o el proceso de los productos que quieren implementar en un acuerdo industrial”, manifestó. “Nuestro cliente es el científico y no está habituado a mirar el mercado”.

Espinosa, Mendoza, López y Mendoza participaron en una mesa de debate sobre la industria de la ciencia en España y la conexión entre investigación e innovación, una de tantas organizadas en La Nave durante S4i, un evento nacido con impronta internacional. Buena prueba de ello fue la intervención del ministro chino de Ciencia y Tecnología, quien envió un mensaje previamente grabado.

«Es un evento internacional principalmente abierto a Europa, pero no cerrado en principio a ninguna otra contribución», destacó el vicerrector Zamora. «Estamos encantados de recibir a cualquier investigador y centro de investigación», puntualizó y añadió que han presentado investigaciones personas de más de 30 nacionalidades. «Reino Unido, Francia, Italia y Portugal están presentes desde el primer momento y cualquier país es muy bien recibido».

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