La evolución del grupo se produce en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y el encarecimiento de los costes. Según la compañía, el comportamiento del negocio se ha apoyado en la política de precios y en la aportación de las adquisiciones, factores que han permitido compensar parcialmente el efecto negativo de las fluctuaciones de las divisas, especialmente en Argentina.
Uno de los factores que explica la evolución de las cifras es la incorporación de nuevos negocios al perímetro de consolidación. Entre ellos destaca Secil, cuya contribución comenzó a reflejarse en las cuentas de Molins durante el segundo trimestre de 2026. La adquisición también ha reforzado la diversificación geográfica del grupo, tal como señaló la empresa al presentar sus resultados semestrales.
El Ebitda operativo supera los 200 millones
El resultado bruto de explotación (Ebitda) operativo se situó en 208 millones de euros hasta septiembre, un 92% más que un año antes. Si se elimina el efecto de los cambios en el perímetro de consolidación y otras variables comparables, el avance fue del 15%.
El margen Ebitda mejoró 3,2 puntos porcentuales, hasta el 22,6%, lo que refleja una mayor rentabilidad operativa sobre los ingresos.
Por su parte, el Ebitda ajustado, que incorpora también la contribución de las sociedades contabilizadas mediante el método de la participación, alcanzó los 391 millones de euros, un 63% más que en los nueve primeros meses de 2025. Este indicador se vio favorecido tanto por la evolución del negocio operativo como por la mayor aportación de las empresas participadas y las sociedades conjuntas.
Europa concentra la mayor parte de las ventas
Por regiones, Europa fue el mercado con mayor volumen de ingresos y el que registró el crecimiento más elevado. Las ventas en esta área alcanzaron los 818 millones de euros, un 79% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
En Sudamérica, la facturación ascendió a 334 millones de euros, con un incremento interanual del 57%. África, por su parte, aportó 90 millones de euros, un 9% más.
La evolución regional refleja el peso creciente de Europa dentro del negocio del grupo, en un ejercicio en el que la integración de adquisiciones ha ampliado su presencia geográfica.
La deuda neta se sitúa en 1.364 millones
En el apartado financiero, Molins cerró septiembre con una deuda financiera neta de 1.364 millones de euros. Durante los nueve primeros meses del año, el flujo de caja libre alcanzó los 165 millones de euros.
La evolución de la deuda se produce tras la operación de adquisición de Secil, que ha tenido un peso relevante en la transformación del grupo durante 2026. En el primer semestre, la compañía completó además una emisión inaugural de bonos por valor de 500 millones de euros destinada a financiar la compra, con el objetivo de diversificar sus fuentes de financiación.
Los resultados de los nueve primeros meses consolidan así el crecimiento del grupo, impulsado por la actividad operativa y la ampliación de su perímetro empresarial, aunque la evolución de las divisas y el entorno de costes siguen condicionando su actividad internacional.
