SALUD LABORAL

Europa limita la exposición a químicos en industrias clave: metalúrgica, textil, baterías, química y caucho

La Eurocámara aprueba la sexta revisión de la directiva sobre sustancias peligrosas fijando topes idénticos en toda la UE para compuestos clave como el isopreno o el cobalto, que afectan a las industrias química, del caucho, de fabricación de baterías, textil, metalúrgica y siderúrgica. De esta forma, se busca mejorar la salud laboral de sus empleados, reduciendo los fallecimientos y enfermedades. Además, se unifica la protección de los trabajadores en los Veintisiete, así como los costes de prevención, eliminando asimetrías entre países. No obstante, se establecen periodos de aplicación que den seguridad jurídica a las empresas de estos sectores sin impactar su competitividad ni su viabilidad financiera.

El Parlamento Europeo ha aprobado endurecer los límites de exposición de los trabajadores a sustancias peligrosas utilizadas en industrias tan importantes como la fabricación de baterías, la siderúrgica, la textil, la química y la del caucho. Además se ha decidido reforzar las medidas de protección cuando no sea posible reducir suficientemente el contacto de los profesionales con esos tóxicos.

Esta revisión normativa es la sexta que se lleva a cabo en la legislación europea que limita los riesgos laborales derivados de agentes que pueden provocar tumores malignos, alteraciones genéticas o daños en la reproducción; y ya había sido acordada de forma provisional con el Consejo de Ministros de la UE. Se trata de la Directiva sobre agentes carcinógenos, mutágenos y reprotóxicos (CMRD).

Esta revisión legislativa llega como respuesta a las demandas del Parlamento y el Consejo y se enmarca en la estrategia 2021-2027 de la Unión Europea sobre salud y seguridad en el trabajo.

Prevención del cáncer profesional en la industria de la UE

Los cambios introducidos permitirán, según Bruselas, evitar unos 1.700 casos de cáncer de pulmón y otras 19.000 enfermedades durante los próximos 40 años. Y es que aproximadamente 120.000 trabajadores de la UE son diagnosticados cada año con cáncer profesional tras la exposición a agentes carcinógenos en el trabajo, según ha asegurado la ponente del texto, Liesbet Sommen, eurodiputada belga del Partido Popular Europeo (PPE).

El cáncer es la principal causa de muertes relacionadas con el trabajo en la UE: alrededor de 80.000 personas fallecen cada año en los Veintisiete tras la exposición a agentes carcinógenos.

“Al introducir límites de exposición más estrictos, estas nuevas normas protegerán mejor la salud de los trabajadores, reducirán los riesgos en el lugar de trabajo y reforzarán las condiciones de trabajo dignas en toda la Unión Europea. También garantizamos que las empresas tendrán la seguridad jurídica y el tiempo necesarios para cumplir las nuevas normas”, ha explicado la eurodiputada.

Con esta revisión normativa, la Eurocámara busca eliminar las asimetrías regulatorias entre los Estados miembro de la UE. Hasta ahora, la falta de topes comunes para estas sustancias generaba un mapa dispar de exigencias preventivas en el tejido industrial europeo. Ahora, la fijación de límites idénticos para toda la Unión garantiza la igualdad de condiciones de competitividad para las empresas del sector y de protección para sus empleados.

Nuevos límites para el cobalto e isopreno

Para lograr ese objetivo, las modificaciones introducidas establecen nuevos topes para el cobalto y sus compuestos inorgánicos, empleados en la producción de baterías; los hidrocarburos aromáticos policíclicos, presentes en actividades relacionadas con el acero, el hierro y el aluminio; y el 1,4-dioxano, utilizado en las industrias química y textil, según ha explicado el Parlamento Europeo.

A estos elementos se suma el isopreno, empleado en la fabricación de productos químicos y caucho, para el que se fija un máximo de exposición profesional a largo plazo al cumplir los criterios para ser clasificado como carcinógeno. Su inclusión responde a las recomendaciones de la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA), estrechando la vigilancia sobre el procesado de polímeros industriales.

Control de humos de soldadura industrial

Asimismo, los humos de soldadura se incorporan formalmente al anexo I de la directiva. Y será la Comisión Europea la que deberá estudiar ahora si es necesario introducir restricciones adicionales para las sustancias presentes en estos humos, generados en las industrias metalúrgica y siderúrgica, de automoción, aeronáutica, ferroviaria, de mecánica y de fabricación de maquinaria, así como en la construcción naval y de infraestructuras.

La norma actualizada establece también medidas adicionales para aquellos casos en los que no sea posible reducir la presencia de estos agentes por debajo de los máximos fijados; entre ellas, el uso de equipos individuales como dispositivos de protección respiratoria y el derecho a realizar pausas periódicas en zonas libres de riesgo de contaminación.

También contempla la necesidad de reforzar la formación de los profesionales que puedan estar expuestos a agentes cancerígenos, mutágenos o tóxicos para la reproducción.

Plazos de adaptación para las empresas

Una vez entre en vigor la directiva, los Estados miembro dispondrán de dos años para trasladarla a sus legislaciones nacionales, aunque se contemplan periodos transitorios más amplios para aplicar la reducción de algunos de los límites.

Estos márgenes buscan otorgar seguridad jurídica a las plantas y complejos industriales para adaptar sus cadenas de producción e invertir en tecnologías de extracción limpia sin comprometer su viabilidad financiera ni su competitividad.

Total
0
Shares
Previous Post

La Junta de Extremadura duplica hasta los 4 millones las ayudas para que pymes y autónomos extremeños incorporen inteligencia artificial

Next Post

Asturias-Madrid Tech Meeting acerca siete empresas tecnológicas asturianas al ecosistema empresarial de Madrid

Related Posts