La evolución de la infraestructura mantiene una tendencia estable y positiva, aun estando este trimestre por debajo del crecimiento que hubo en los tres primeros meses del año y el crecimiento promedio de los últimos dos años. En este contexto, la red de recarga de muy alta potencia vuelve a mostrar una evolución destacada, con 337 nuevos puntos de 250 kW o más, alcanzando en el primer semestre de este año el 90 % de toda la infraestructura de alta potencia instalada en 2025 y representando el 5 % de toda la infraestructura pública operativa actualmente. Por su parte, los puntos de hasta 22 kW siguen concentrando cerca del 70 % de la red disponible.
A pesar del crecimiento registrado, el despliegue de la infraestructura continúa condicionado por el elevado número de puntos que, aunque instalados, todavía permanecen fuera de servicio. Al cierre del segundo trimestre, 17.821 puntos de recarga ya instalados aún no están operativos, lo que supone un incremento respecto al trimestre anterior. Si estos puntos de recarga pudieran ponerse en funcionamiento, España dispondría de 74.503 puntos de recarga de acceso público, de modo que el 23,9 % de la infraestructura instalada total continúa pendiente de entrar en servicio. Una de las principales barreras sigue siendo el acceso y conexión a la red de distribución.
España avanza, pero a menor ritmo que Europa, en el indicador global de electromovilidad
El Barómetro de Electromovilidad, elaborado por Anfac, recoge el indicador global de electromovilidad (resultado de la media del Indicador de Penetración de Vehículo Electrificado y el Indicador de Infraestructura de Recarga). Durante el segundo trimestre de 2026, este indicador alcanza en España una puntuación de 26,9 sobre 100, lo que supone un incremento de 1,5 puntos respecto al trimestre anterior.
Este avance responde principalmente al buen comportamiento del mercado electrificado durante la primera mitad del año. Sin embargo, aunque España continúa mejorando sus registros, la evolución europea también mantiene un ritmo al alza, situándose la media continental en 40,1 puntos sobre 100, tras crecer 1,8 puntos durante el último trimestre. Como consecuencia, la distancia entre España y Europa continúa ampliándose.
En el análisis por comunidades autónomas, nueve regiones se sitúan por encima de la media nacional del indicador global de electromovilidad. Entre ellas, destacan especialmente los avances registrados por Navarra, que incrementa su puntuación hasta los 38,7 puntos (+3,8), Asturias, con 28,8 puntos (+2,8), y Galicia, que alcanza los 26,1 puntos (+2,4).
En el contexto europeo, Noruega, Países Bajos y Portugal mantienen las primeras posiciones del indicador global de electromovilidad. Entre los países con mayor crecimiento durante el trimestre destacan Portugal, con un incremento de 2,5 puntos, seguido de Francia y Reino Unido, ambos con una mejora de 2,2 puntos, en línea con Europa.
El mercado del vehículo electrificado consolida su crecimiento en el primer semestre
El indicador de penetración del vehículo electrificado continúa avanzando en España durante el segundo trimestre y alcanza los 38,3 puntos sobre 100, tras mejorar 2,4 puntos respecto al trimestre anterior.
Durante los seis primeros meses del año se matricularon 141.143 turismos electrificados, lo que sitúa su cuota de mercado en el 21,8 % y confirma la consolidación de la electrificación como una de las principales tendencias del mercado español y a la espera de la activación del Plan Auto +.
Por comunidades autónomas, Navarra vuelve a ocupar la primera posición con 55,6 puntos, seguida de Castilla-La Mancha (42,5) y Madrid (40,4), reflejando el dinamismo de estos mercados en la adopción de vehículos electrificados.
Por su parte, en Europa, el indicador de penetración alcanza los 49,1 puntos sobre 100, tras avanzar 2,8 puntos durante el trimestre. Noruega mantiene el máximo nivel de cumplimiento de los objetivos establecidos, seguida por Países Bajos (92 puntos) y Portugal (67,9 puntos). Aunque España mantiene una evolución positiva, continúa situándose por debajo de la media europea.
La infraestructura de recarga avanza, pero a menor ritmo que el mercado
El indicador de infraestructura de recarga registra una leve mejora de 0,6 puntos durante el segundo trimestre y alcanza los 15,4 puntos sobre 100. Aunque el despliegue continúa avanzando, el ritmo de crecimiento sigue siendo inferior a la evolución que está obteniendo el mercado del vehículo electrificado.
Castilla y León lidera el ranking nacional con 23,7 puntos, seguida por Cantabria (22,2) y Navarra (21,7). Las mayores mejoras durante este periodo corresponden a Asturias (+2,2), Navarra (+2,1) y Extremadura (+1,4).
En el conjunto europeo, el indicador alcanza los 31,1 puntos sobre 100, tras aumentar 0,9 puntos respecto al trimestre anterior. Noruega, Países Bajos y Francia vuelven a ocupar las primeras posiciones del ranking europeo en materia de infraestructura de recarga.
La infraestructura de alta potencia continúa ganando peso en la red de recarga de España
El despliegue de puntos de recarga a partir de 250 kW mantiene una evolución positiva durante el segundo trimestre de 2026, con 337 nuevas instalaciones, obteniendo un total de 2.806 puntos de recarga, progresando en el crecimiento de este tipo de infraestructura imprescindible para facilitar los desplazamientos de larga distancia y avanzar en la electrificación del transporte pesado.
Aunque su peso continúa siendo reducido dentro del conjunto de la red, estos equipos han alcanzado ya el 90 % de toda la infraestructura pública instalada a lo largo de 2025, una evolución positiva que debe mantenerse durante los próximos trimestres para responder a las necesidades futuras de la movilidad eléctrica.
El despliegue de este tipo de infraestructura de muy alta potencia es esencial para el verdadero despliegue del vehículo eléctrico, siendo imprescindible para los vehículos pesados. Es necesario, además, garantizar que los vehículos pesados puedan emplear esta infraestructura en lo que, a maniobrabilidad, tensión de salida y longitud de manguera, se refiere. Esta información no está disponible ni en fuentes privadas ni públicas. Cabe destacar que, además, el Reglamento AFIR exige ya puntos de 350 kW y estaciones de 1.400 kW en un porcentaje de la RTE-T.
España alcanza el 67 % del objetivo de potencia instalada en recarga para 2026
De acuerdo con la metodología establecida por ACEA, el despliegue de infraestructura debe garantizar una potencia mínima equivalente a 3 kW por cada vehículo eléctrico de batería y 2 kW por cada vehículo híbrido enchufable.
En relación con los objetivos establecidos en Fit for 55 y teniendo en cuenta el nivel actual de infraestructura y las previsiones de crecimiento del parque electrificado, España alcanza al cierre del segundo trimestre el 67 % del objetivo de potencia instalada previsto para 2026.
En el ámbito provincial, 22 provincias ya cumplen o superan los niveles de potencia necesarios para 2026, mientras que 10 provincias permanecen todavía por debajo del 50 % del objetivo, lo que evidencia la necesidad de mantener el esfuerzo inversor y acelerar la puesta en servicio de nueva infraestructura.
José López-Tafall, director general de Anfac, ha señalado que “el mercado del vehículo electrificado continúa demostrando un comportamiento muy positivo. Durante el primer semestre del año, más de 141.000 nuevas ventas confirman este salto, elevando la cuota de mercado electrificado hasta el 21,8 %, una evolución que confirma que la electrificación sigue ganando protagonismo entre los compradores españoles”.
De igual modo, López-Tafall ha advertido de que “la infraestructura de recarga continúa siendo el principal desafío para consolidar esta transformación. La red sigue creciendo, pero todavía a un ritmo que debe acelerarse. Para ello, hay que agilizar la tramitación burocrática y reducir estos tiempos de activación debe convertirse en una prioridad para aprovechar plenamente las inversiones ya realizadas”.
Asimismo, ha subrayado que “España dispone de una oportunidad única para consolidarse como uno de los grandes polos industriales del vehículo electrificado en Europa. Para lograrlo es imprescindible mantener el impulso del mercado, continuar ampliando la infraestructura de recarga y garantizar que ésta sea plenamente operativa, accesible y distribuida de forma equilibrada por todo el territorio. Solo así podremos reducir la brecha con Europa y reforzar la competitividad de nuestra industria de automoción”.

