El Instituto de Estudios Económicos (IEE) ha publicado un nuevo informe de coyuntura económica, que en esta ocasión aborda El aumento demográfico en España como factor explicativo del actual ciclo económico.
Un detallado informe que además de analizar el impacto de la inmigración en la economía y empleo de nuestro país en los últimos años, incluye las previsiones de esta entidad sobre la economía española en general y la industria en particular.
Peores previsiones económicas para España y la industria nacional
El presidente del IEE, Íñigo Fernández de Mesa, ha explicado en la presentación del informe que la evolución y previsiones económicas de nuestro país son de desaceleración del crecimiento, de aumento de la inflación y de una menor aportación de las exportaciones; lo que está “tirando” de la economía es el sector de la construcción y la demanda interna, en especial el consumo privado.
No obstante, España sigue mostrando un dinamismo económico superior al de la Eurozona y las previsiones del IEE son un crecimiento del 2,1% en 2026 y del 1,8% en 2027. En cuanto a la inflación, este instituto estima que registrará una media anual de alrededor del 3,2% en 2026, mientras que en 2027 se moderará hasta el 2,4%.
En lo que respecta a la industria, esta, junto al sector servicios, «empiezan a percibir, con mayor claridad, el deterioro del entorno. La actividad industrial se modera, presionada por el aumento de los costes energéticos, las disrupciones de suministro y unas expectativas empresariales en niveles históricamente bajos», resume el informe del IEE.
Ambos sectores, añade el análisis, «están percibiendo el aumento de la incertidumbre y la caída de la demanda externa».
La evolución del sector industrial español
El detallado informe del Instituto de Estudios Económicos señala que en lo relativo al sector industrial, las cifras de Contabilidad Nacional trimestral confirmaron la moderación en la evolución de la actividad mostrada por los indicadores durante los primeros tres meses de 2026, con un aumento del 0,5% en términos intertrimestrales, por el deterioro de los pedidos y de la producción.

Por el contrario, el PMI manufacturero, tras cuatro meses por debajo del nivel 50, registró en abril y mayo sus mejores resultados desde octubre de 2025, con unos resultados de 51,7 y 51,2, frente al 48,7 de marzo. No obstante, esta evolución se vio impulsada por la acumulación de stock por parte de las empresas para hacer frente a la escasez y a las interrupciones de las cadenas de suministro derivadas de la guerra en Oriente Medio, que están incrementando los plazos de entrega.
El Purchasing Managers’ Index (PMI) o Índice de Gestores de Compras es un indicador mensual que mide la salud económica del sector manufacturero, elaborado por S&P Global (Standard & Poor’s), y que se ha convertido en fuente fundamental para analistas e inversores debido a su capacidad para anticipar tendencias del PIB. Es considerado uno de los indicadores más fiables del calendario económico porque ofrece datos en tiempo real antes de que se publiquen los datos oficiales.
En general, las expectativas han empeorado y se mantienen en niveles históricamente bajos. Las empresas están preocupadas por el incremento de precios de los insumos, sobre todo energía y transporte, que están avanzando a ritmos no observados desde 2022. En este contexto, las empresas están optando por reducir sus plantillas, señala el informe.
El pulso empresarial de la industria
Asimismo, la Encuesta del Banco de España sobre la Actividad Empresarial (EBAE) muestra un menor dinamismo de la inversión empresarial en los primeros tres meses de 2026, rompiendo una racha de siete trimestres consecutivos de avances. Esta caída ha sido especialmente intensa en la industria.
El sector industrial se muestra como uno de los ámbitos más vulnerables a la falta de previsibilidad en materia de política económica. De hecho, la misma encuesta señala la incertidumbre como el principal factor condicionante de la actividad económica en el primer trimestre del año. Aunque su incidencia es generalizada en todo el tejido empresarial, la industria —junto al transporte y el comercio— sigue siendo el ámbito que se declara más afectado.
En cuanto al empleo, la industria muestra una tímida aceleración desde marzo, alcanzando un crecimiento interanual del 1,8% en el periodo enero-mayo.

