La organización advierte de que, además del impacto humanitario, la inestabilidad en la región podría tener consecuencias económicas, especialmente por su posible efecto en los precios de la energía y en las cadenas logísticas internacionales.
Según la patronal, la actual coyuntura ya está generando dificultades operativas para las empresas debido a la suspensión de tránsitos por parte de diversas navieras y a la redirección de envíos hacia rutas alternativas. Esta situación incrementa los costes logísticos y añade incertidumbre al comercio internacional, lo que podría repercutir en distintos sectores productivos, entre ellos el alimentario.
En paralelo, la federación ha subrayado la importancia de preservar la estabilidad de las relaciones comerciales entre España y Estados Unidos, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas. La organización confía en que el diálogo entre ambos gobiernos permita evitar que las discrepancias políticas se trasladen al ámbito económico y comercial, tanto en el marco bilateral como en el de la Unión Europea.
Estados Unidos continúa siendo uno de los mercados estratégicos para la industria alimentaria española. En 2025, las exportaciones del sector a ese país alcanzaron los 3.041 millones de euros. Sin embargo, esta cifra supuso un descenso del 9,6% en valor respecto al año anterior, en un entorno condicionado por la incertidumbre regulatoria, la evolución del tipo de cambio y una creciente presión competitiva.
Ante este escenario, FIAB considera fundamental reforzar la cooperación institucional y garantizar un marco comercial estable que permita reducir la incertidumbre y proteger la competitividad internacional de la industria alimentaria española.

