-¿Qué importancia tienen los procesos de certificación en una empresa industrial?
La certificación se ha convertido en un elemento estructural para la competitividad industrial. Aporta confianza, rigurosidad técnica y credibilidad verificable, tres factores esenciales en un contexto en el que la sostenibilidad, la eficiencia y el cumplimiento normativo son ya condiciones de mercado.
En este contexto, Aenor desempeña un papel clave en la mejora de la calidad, la seguridad y la sostenibilidad en los sectores industrial y de la construcción, ofreciendo soluciones que evalúan y validan el desempeño de organizaciones, proyectos y productos. Su labor abarca desde sistemas de gestión —calidad, medio ambiente o seguridad y salud laboral— hasta la certificación de edificios, rehabilitaciones y procesos constructivos avanzados. Asimismo, impulsa la digitalización y la adopción de métodos industrializados que elevan la eficiencia operativa, minimizan residuos y refuerzan el compromiso del sector con la innovación, la mejora continua y un desarrollo verdaderamente sostenible.
-¿Cómo se va a abordar esta temática en el Congreso Nacional de Industria y Pyme?
El Congreso va a poner un foco especial en cómo la certificación contribuye a la transformación industrial, especialmente en sectores que afrontan una transición acelerada hacia modelos más sostenibles y digitalizados.
En la mesa redonda de Construcción 360, la sostenibilidad se analiza desde una visión integral: diseño, materiales sostenibles certificados, eficiencia energética, economía circular y gobernanza del ciclo de vida del activo. Todo ello alineado con las nuevas normativas y reglamentaciones europeas y nacionales y dando voz a expertos y empresas del sector.
-En el contexto actual, ¿la certificación sigue viéndose como una exigencia normativa o empieza a entenderse como una herramienta estratégica para la industria?
La certificación está dejando de percibirse como un “requisito” y está pasando a verse como una palanca estratégica.
En un mercado donde clientes, administración pública e inversores exigen trazabilidad, datos verificables y criterios ESG, contar con certificaciones reconocidas se convierte en una ventaja competitiva, no solo en un elemento de cumplimiento.
Esto es especialmente evidente en construcción, donde demostrar el desempeño ambiental del edificio, la circularidad de los materiales o la eficiencia energética ya forma parte del valor del activo y de su diferenciación en el mercado.
-¿En qué sectores industriales está especializado Aenor?
Aenor trabaja de forma transversal en toda la industria española, pero cuenta con especial fortaleza en:
- Construcción y edificación sostenible, incluyendo certificaciones de materiales, procesos constructivos y Edificio Sostenible.
- Industria de materiales de construcción, que integra esquemas como la Marca N y N Sostenible, el marcado CE y las Declaraciones Ambientales de Producto.
- Industria de la energía y eficiencia energética, incluyendo renovables y tecnologías de edificación, verificando auditorías energéticas y certificando el ahorro energético con los CAEs.
- Sectores manufactureros, que integran calidad, medio ambiente, seguridad y gobernanza (9001, 14001, 45001…) como parte de su estrategia de competitividad.
Además, no hay que olvidar otras certificaciones que de forma transversal atañen a la industria en general como pueden ser las de ciberseguridad, la Inteligencia Artificial o todas las relacionadas con buen gobierno, gobernanza o sostenibilidad social.
-¿Qué retos específicos tiene el sector de la construcción en materia ESG frente a otros sectores industriales?
La construcción afronta retos ESG especialmente exigentes debido a su impacto directo en:
- Emisiones (E): El sector está entre los que más contribuyen al consumo energético y a la huella de carbono en todo el ciclo de vida del edificio. La descarbonización es un eje crítico.
- Gestión de residuos y economía circular (E): El sector genera uno de los volúmenes más altos de residuos. La reutilización, reciclaje y el diseño para deconstrucción son claves.
- Gobernanza y trazabilidad (G): La necesidad de demostrar conformidad con Taxonomía Europea, LEVEL(s) y criterios ESG hace imprescindible contar con herramientas verificables, imprescindibles a la hora de conseguir financiación verde…
- Factores sociales (S): Seguridad laboral, accesibilidad, salud y confort del usuario final son más determinantes que en otros sectores industriales.
Además, la construcción debe considerar los impactos durante todas las fases del ciclo de vida del activo, algo especialmente complejo frente a otras industrias con procesos más lineales.
-Pensando en los próximos cinco años, ¿cómo cree que evolucionará el papel de la certificación en la industria?
En los próximos cinco años veremos una evolución clara hacia certificaciones:
- Más estratégicas, formando parte de la propuesta de valor de las empresas y no únicamente del cumplimiento regulatorio.
- Más integrales, que combinen criterios ambientales, sociales y de gobernanza en un único modelo (como el enfoque 360 que ya impulsa Aenor en el entorno de la certificación de Edificio Sostenible).
- Más digitales, basadas en datos verificables, automatización y herramientas integradas con BIM o plataformas de gestión de activos.
- Más orientadas al ciclo de vida, especialmente en construcción, donde no solo se certificará el producto o el edificio, sino también su mantenimiento, uso y fin de vida.
- Más vinculadas a financiación sostenible, donde la certificación será un requisito para acceder a inversiones verdes, fondos públicos o licitaciones.

