-¿Qué es y cuáles son los principales objetivos que tenéis en Grupo STAG?
En Grupo STAG somos un ecosistema empresarial especializado en gases industriales, refrigerantes, climatización, refrigeración, soldadura y salud, con más de cuatro décadas de trayectoria y sede en Madrid. Nuestro grupo lo forman marcas como STAG, Alcobre, TST-STAG y Staglife, lo que nos permite dar una respuesta integral tanto al sector industrial como al sanitario y al de bienestar.
Nuestros principales objetivos se resumen en tres ejes:
• Liderar la transición hacia soluciones de frío más sostenibles, impulsando el uso de refrigerantes de nueva generación y equipos energéticamente eficientes.
• Acompañar técnica y logísticamente a nuestros clientes, poniendo a su disposición asesoramiento experto, formación y una cadena de suministro robusta, tanto a nivel nacional como internacional.
• Integrar innovación, calidad y salud, manteniendo sistemas de gestión certificados bajo ISO 9001:2015 y desarrollando soluciones que mejoren la calidad de vida de las personas, desde la industria hasta el entorno sanitario.
En definitiva, nuestro propósito es ser un socio estratégico para todos los actores del sector del frío y la climatización, alineando competitividad empresarial con responsabilidad ambiental y social.
-¿Cómo describiría la situación actual del sector de la climatización y la refrigeración en España?
El sector de la climatización y la refrigeración en España vive un cambio de paradigma. La combinación de presión regulatoria europea sobre los HFC, objetivos de descarbonización y costes energéticos hace que muchas instalaciones tengan que replantearse a fondo. Las estimaciones del sector apuntan a que más del 40% de los equipos de refrigeración industrial deberán adaptarse o sustituirse antes de 2030 para cumplir con la normativa y los objetivos de reducción de emisiones.
Al mismo tiempo, es un momento de gran oportunidad:
• La demanda de soluciones eficientes y de bajo impacto ambiental está creciendo.
• Se está acelerando la incorporación de tecnologías digitales, sistemas de control y equipos de alta eficiencia.
• Los clientes finales son cada vez más sensibles al consumo energético, la huella de carbono y la calidad del aire interior.
Es un sector muy dinámico, donde quienes apuesten por la innovación, la formación técnica y la colaboración a lo largo de toda la cadena de valor tendrán una posición claramente competitiva.
-¿Qué papel juegan actualmente la formación técnica y la profesionalización en la competitividad del sector?
La formación técnica y la profesionalización ya no son un valor añadido: son una condición necesaria para seguir operando con garantías en este nuevo contexto.
Trabajamos con normativas complejas, refrigerantes de nueva generación, equipos cada vez más sofisticados y exigencias crecientes de seguridad y eficiencia. Sin instaladores, mantenedores y responsables técnicos bien formados, es imposible garantizar:
• Puestas en marcha seguras y conformes a normativa.
• Rendimientos energéticos que justifiquen la inversión del cliente.
• Longevidad de los equipos y reducción de fugas de refrigerante.
Desde Grupo STAG defendemos un modelo en el que el conocimiento técnico es una ventaja competitiva real. Por eso promovemos activamente:
• Formación continua en nuevos refrigerantes, buenas prácticas de manipulación y recuperación de gases.
• Acompañamiento técnico en proyectos complejos, ayudando a diseñar soluciones que optimicen tanto la parte normativa como la económica.
• La profesionalización del sector a través de estándares de calidad, certificaciones y colaboración con otros agentes del mercado.
Cuanto más profesional es la cadena, más valor percibe el cliente final y más sólido se vuelve el sector.
-La transición hacia refrigerantes más sostenibles es uno de los grandes desafíos del sector. ¿Cómo lo está viviendo la industria y cuáles son los principales obstáculos que existen?
La industria está viviendo esta transición como una obligación regulatoria, pero también como una oportunidad de modernización. El objetivo europeo de reducir en torno a un 85% las emisiones de HFC para 2030 implica revisar tecnologías, equipos, gases y modelos de mantenimiento.
Los principales obstáculos que vemos son:
• Complejidad técnica: no todos los refrigerantes de nueva generación se comportan igual; suponen cambios en diseño de sistemas, presiones de trabajo, lubricantes y procedimientos de servicio.
• Inversión necesaria: muchas instalaciones requieren sustitución parcial o total de equipos, lo que implica un esfuerzo económico importante para empresas e instalaciones industriales y comerciales.
• Desconocimiento o incertidumbre: todavía hay dudas sobre qué tecnologías serán las más extendidas a medio plazo, lo que puede retrasar decisiones de inversión.
• Falta de personal específicamente formado en el manejo de refrigerantes de bajo PCA, incluidos los ligeramente inflamables (A2L).
Desde Grupo STAG estamos acompañando esta transición con:
• Desarrollo y suministro de refrigerantes de nueva generación y soluciones adaptadas a diferentes aplicaciones.
• Asesoramiento técnico y formación para minimizar riesgos y maximizar el rendimiento.
• Una visión a largo plazo para ayudar al cliente a tomar decisiones que sigan siendo válidas dentro de 5–10 años.
-¿Qué papel tienen los distribuidores y grupos como STAG en facilitar esta transición a toda la cadena de valor?
Distribuidores y grupos como Grupo STAG somos un nexo clave entre fabricantes, instaladores, empresas de mantenimiento, industria y sector sanitario. Nuestro papel va mucho más allá de suministrar producto:
• Curamos tecnología: analizamos y seleccionamos refrigerantes, gases y equipos que cumplan normativa, ofrezcan garantías y permitan a nuestros clientes ser competitivos.
• Difundimos conocimiento: trasladamos al mercado información técnica, cambios normativos y buenas prácticas, ayudando a que toda la cadena de valor avance al mismo ritmo.
• Aportamos capacidad logística: garantizamos la disponibilidad de gases industriales y refrigerantes en España y en mercados internacionales como Portugal, Francia, Italia, Alemania, Países Bajos o Chequia, algo crítico en un entorno de cambio acelerado.
• Impulsamos la calidad y la seguridad, trabajando bajo sistemas de gestión certificados como ISO 9001:2015 y reforzando la trazabilidad del producto.
En resumen, actuamos como aceleradores de la transición, asegurando que las innovaciones lleguen al instalador y al usuario final de forma segura, ordenada y con el soporte técnico necesario.
-¿Qué tecnologías emergentes cree que tendrán mayor impacto en los próximos 5–10 años?
Vemos varias líneas tecnológicas con un impacto muy claro en los próximos años:
1. Refrigerantes de nueva generación y mezclas de bajo PCA
• Sustitución progresiva de HFC tradicionales por soluciones con menor potencial de calentamiento global, manteniendo o mejorando la eficiencia de los sistemas.
2. Equipos de alta eficiencia y diseño optimizado
• Sistemas de refrigeración y climatización que permiten hasta un 25% de reducción del consumo eléctrico gracias a mejoras de diseño, componentes más eficientes y mejores estrategias de control.
3. Digitalización y monitorización avanzada
• Telemetría, mantenimiento predictivo y sistemas de gestión energética que permiten detectar fugas, optimizar consumos y alargar la vida útil de los equipos.
4. Integración con energías renovables y autoconsumo
• Instalaciones de frío y climatización cada vez más vinculadas a plantas fotovoltaicas u otros sistemas renovables, reduciendo la huella de carbono del conjunto.
5. Soluciones híbridas industria–salud–bienestar
• Tecnologías que combinan eficiencia energética con calidad del aire y cuidado de la salud, un ámbito donde el grupo, a través de Staglife y su oferta de oxígeno medicinal y equipos sanitarios, está especialmente activo.
Todas estas tendencias confluyen en un mismo objetivo: sistemas más limpios, más eficientes y más orientados al bienestar de las personas.
-¿Qué podemos esperar del sector de la climatización y la refrigeración en los próximos años en España?
En los próximos años veremos un sector:
• Más regulado, pero también más competitivo: quien se adapte rápido a la normativa europea y a los nuevos refrigerantes marcará la diferencia.
• Más eficiente y tecnológico: los equipos con mejor rendimiento energético, integrados con sistemas de control y herramientas digitales, serán el estándar.
• Más orientado a la sostenibilidad: la reducción de emisiones directas e indirectas será un criterio clave en la elección de soluciones de frío y climatización.
• Más colaborativo: fabricantes, distribuidores, instaladores y usuarios finales tendrán que trabajar juntos para afrontar proyectos de renovación de instalaciones a gran escala.
Desde Grupo STAG queremos contribuir a que esta evolución se traduzca en un sector más fuerte, más innovador y con mayor valor añadido para la economía española, y espacios más seguros, eficientes y saludables para las personas.

