“El ingeniero de datos tiene que entenderse con el de mecánica, con el de telecomunicaciones y con quien está fabricando una pieza. Solo así podemos avanzar”, señaló Laura Francos, CEO de SMARTPM.
Asimismo, destacó la importancia de la digitalización y automatización en la industria manufacturera. “La digitalización y la automatización no son más que una consecuencia de una necesidad real de las fábricas”, afirmó. Según Francos, la clave para la supervivencia de la industria no es ser el más barato, sino ser mejor en todos los sentidos: “Una fábrica del futuro solo tiene futuro si es competitiva”.
Francos subrayó que la tecnología debe ponerse al servicio del conocimiento y no convertirse en un obstáculo: “No podemos limitar nuestro crecimiento a nuestras limitaciones humanas”. Para ello, enfatizó la necesidad de un ecosistema digital integral que evite “contenedores o islas tecnológicas inconexas” y permita gestionar la información de manera unificada para mejorar la toma de decisiones.
En cuanto al futuro de la industria, Francos resaltó la importancia de preservar y escalar el conocimiento dentro de un sistema estructurado. “El conocimiento es un tesoro. La clave del éxito de una empresa es poder almacenarlo, gestionarlo y replicarlo en cualquier parte del mundo”, explicó. Esta estrategia facilitaría la expansión de fábricas sin depender exclusivamente de la disponibilidad de talento local.
Por último, ante la pregunta sobre qué formación es más relevante para el futuro de la industria, Francos fue clara: se necesita talento con visión global. “Nos hacen falta programadores y expertos en datos, pero es aún más difícil encontrar a quienes entienden la fábrica y saben traducir necesidades reales en herramientas tecnológicas útiles”, concluyó.
Por otro lado, Arrate Olaiz, directora de innovación de IBARMIA, reflexionó sobre el estado actual de la automatización y la digitalización en la industria manufacturera. Aunque el concepto de “fábrica del futuro” lleva años en discusión, Olaiz matizó que, aunque no ha llegado de golpe, sí ha evolucionado: “Vamos despacio, pero no estamos en el mismo punto que hace cinco años”.
Uno de los aspectos clave que destacó fue el uso de datos en la industria. “Nos piden temas relacionados con datos, pero fundamentalmente ligados a eficiencia operativa”, explicó. En la actualidad, la mayoría de las empresas los utilizan para medir productividad y eficiencia, más que para mejorar productos o la experiencia de usuario. “Al final, hay alguien que da un botón y dice: hemos sido un 3% más productivos que el mes anterior”.
Sobre la automatización, Olaiz reconoció que los proyectos iniciales son complejos debido a la necesidad de alinear distintos lenguajes técnicos: “Las dos primeras semanas son como usar Google Translator, porque lo que una parte entiende por ‘variable’ no es lo mismo para la otra”. Además, los clientes a menudo no saben exactamente lo que necesitan, lo que dificulta la implementación: “Nos piden automatizar, pero no siempre tienen claro qué significa realmente”.
Uno de los cambios más significativos que mencionó es la transformación del modelo de negocio en la industria. Tradicionalmente, una máquina se vendía y la relación con el cliente terminaba al entregarla. Ahora, los servicios digitales, como software y mantenimiento, requieren modelos de suscripción o renovaciones anuales: “Vender algo que no pesa, como un servicio o software, es más complicado. Las primeras reticencias son potentes”.
Por último, Olaiz subrayó que la digitalización y la automatización no solo benefician a las grandes corporaciones, sino que también pueden aplicarse a industrias con procesos más personalizados: “Esto no es solo para quien fabrica en tiradas largas. Un operario que controle más máquinas ya supone un aumento de productividad, y con la falta de personal, esto se vuelve aún más necesario”.
Del mismo modo, Virgilio García, director general de NOVAINDEF, compartió su visión sobre la especialización y la necesidad de adoptar un enfoque más global en la industria. “A pesar de que la educación nos lleva a la especialización, le diría a mi hijo que lo hiciera lo más holístico posible”, afirmó.
García dividió su análisis en dos partes: su opinión personal y su visión desde el ámbito oficial.
Desde una perspectiva personal, señaló que en la industria “nos falta hambre”, entendida como la capacidad de comprender realmente las necesidades del cliente. Explicó que muchas veces se desarrolla un producto sin considerar cuál es el problema que busca resolver el comprador. “El cliente no quiere fabricar, quiere soluciones”, comentó. Puso como ejemplo el tungsteno, un metal muy valorado en defensa, pero cuyo proceso de síntesis ha pasado por múltiples etapas hasta ser útil para la industria.
En cuanto a su visión sobre la entrada en el sector de defensa, destacó que el proceso es más accesible de lo que se piensa. “El primer paso es registrarse en la industria de defensa”, señaló. Una vez dentro, las entidades responsables de la estrategia industrial facilitan el contacto con mercados internacionales, actuando casi como comerciales de las empresas del sector.
También subrayó la importancia de las estrategias industriales del país, que cuentan con una dirección específica para gestionar la relación entre empresas y defensa. “Son personas cercanas que te guían dentro de un entorno complejo”, afirmó. En este sentido, destacó un enfoque estratégico en el que “prefieren invertir 200 que gastar 100”, apostando por el desarrollo a largo plazo en lugar de soluciones urgentes y costosas.
Para concluir, insistió en la necesidad de una formación integral en la industria: “Es complicado explicarle a alguien de software cómo funciona la máquina, cómo se miden los datos o los tiempos de muestreo. Pero entender el todo será cada vez más importante en el futuro”.
Cuarta revolución industrial
Por su parte, el director del Centro de Fabricación Avanzada Aeronáutica (CFAA), Norberto López de Lacalle, subrayó que la Cuarta Revolución Industrial ya no es un debate, sino una realidad que ha transformado la producción a nivel global. Sin embargo, alertó sobre los riesgos que enfrenta Europa si no reacciona a tiempo ante estos cambios. “Nos estamos quedando con la bandera del liderazgo moral, pero todo se fabrica fuera. Si no se toman acciones, vamos al desastre”, afirmó con rotundidad.
El experto destacó que sectores como la aeronáutica están en pleno crecimiento, con previsiones de duplicación de la flota de aviones en los próximos años, mientras que la industria del automóvil enfrenta cambios tecnológicos que reducirán las piezas mecánicas y aumentarán el uso de materiales avanzados.
En cuanto al panorama español, señaló que hay fortalezas en ingeniería, bienes de equipo y construcción, pero también vulnerabilidades. “España no puede seguir siendo la ONG del conocimiento”, advirtió, reclamando una mejor conexión entre la investigación y la industria.
Además, abordó la transformación digital y la importancia de la fabricación aditiva, especialmente en sectores como el aeronáutico y el de defensa. Según López de Lacalle, la digitalización será clave, pero requiere superar retos organizativos: “Las empresas que quieran tener éxito tienen que conseguir que todos los especialistas hablen el mismo idioma. Y eso es un reto humano”.
Para concluir, hizo un llamado a la acción tanto a las instituciones como a los profesionales del sector: “Fabricar implica empleo, y el empleo significa transferir riqueza a la sociedad. Hay que tomar decisiones estratégicas si queremos un futuro industrial fuerte en Europa”.
Por otro lado, Ander Cortaberria y Asier Garcia, de LKS Next presentaron casos prácticos y soluciones ante los retos de la fábrica inteligente.
Durante el evento, se abordaron temas clave relacionados con la fábrica del futuro, la automatización, la inteligencia artificial y los sectores estratégicos, con la participación de referentes de distintas áreas.
Habilitadores de la fábrica del futuro
- SIEMENS Industrial Copilot – Manuel Sánchez (SIEMENS)
Casos de éxito en fabricación avanzada robotizada
- Guillermo Martín (DGH)
Tecnologías disruptivas: de la fabricación al producto
- Beltrán Ybarra (IZADI)
La visión artificial en procesos de inspección
- David Oyarzun (NUAVIS)
Tecnologías más solicitadas en el mercado español
- Christian Postigo (MAQUINSER)
Optimización de tiempos de ciclo con IA
- Fernando Sáenz (SAVVY)
La realidad de los sectores estratégicos
- ¿El fin del vehículo de combustión? – Javier Martínez Aldama (ARISA)
- ¿Cómo volaremos en el futuro? – Juan Solano (MTORRES)
El evento permitió conocer de primera mano las tendencias y desafíos que marcarán el futuro de la industria, con un enfoque en la automatización, la digitalización y la sostenibilidad.