Muchas son las razones y cada vez más para que la gente venga a vivir y trabajar en España, algo bien estamos haciendo, o no, según cómo se mire.
Es importante matizar que, todas aquellas personas que vienen de la Unión Europea, lo tienen más fácil a nivel burocrático, pero también deben enfrentarse a los cambios culturales que supone un cambio, como pasaría en cualquier otro país. No necesitan permisos ni visados especiales para trabajar, pero si residen más de 3 meses, deben inscribirse en el Registro Central de Extranjeros y pueden trabajar sin restricciones ya sea por cuenta propia o ajena.
Si hablamos del resto de países, se encuentran con mayores barreras de control:
- Por residencia de estudio, las empresas deben facilitarte un precontrato de 30h que puede durar hasta que termines los estudios, ya sean 4 meses o 4 años (habrá que ir renovándolo).
- Al finalizar los estudios, puedes solicitar un permiso de trabajo para permanecer en España, siempre que tengas un contrato con una empresa para realizar los trámites, o cambiar a un visado de búsqueda de empleo (12 meses)
- Necesitarán: Pasaporte en Vigor, visado de trabajo o residencia, autorización de residencia o visado, contrato de trabajo, TIE, certificado de antecedentes penales y médico.
- Debe tener número de la seguridad social y de identificación fiscal, además de estar empadronado.
- Todos los documentos extranjeros deben estar legalizados.
Siempre hay casuísticas especiales y cada uno ha tenido experiencias distintas, algunas más ágiles que otras, dependiendo de si se encuentran con gente más o menos comprensiva/humana durante su proceso burocrático. He expuesto el listado, para que seamos conscientes del tiempo, dolor de cabeza, estrés que puede suponer una gestión de este tipo viniendo de otro país.
Tengas familia o no, no es fácil tener que adaptarse al clima, la gente, el alquiler, la soledad si no conoces a nadie, la comida, los horarios y sumarlo al estrés que puede suponer gestionar todos los documentos, la espera, la incertidumbre de saber si podrás continuar viviendo en este país, si conseguirás trabajo y el agobio monetario que conlleva.
Todas las personas que vienen de fuera de la Unión Europea comentan lo mismo: Son conscientes de las dificultades, entienden que forma parte de un proceso presentar todos los documentos, saben que seguramente, aunque para las empresas es un trámite que supone pocos problemas, tendrán prioridad a alguien del propio país por la agilidad y facilidad que supone incorporarlo.
También que deberán demostrar en su primer contrato de 30h lo mismo que alguien que trabaje 40h y llevar una vida más humilde (dependiendo de la ciudad donde residas, sobre todo) para poder subsanar todos los gastos de vivienda, alimentación, ocio ( si es que pueden pobres) …
Eso sí, el 80% de los casos (es un porcentaje inventado, pero más o menos 8 de cada 10 personas que he entrevistado los últimos 5 años) está muy agradecido con la acogida cultural, sin importar su origen. Cada vez las empresas y las personas están más acostumbradas a trabajar en un entorno multicultural donde saben que la diversidad les permite enriquecerse mutuamente y adoptar cambios que pueden suponer un crecimiento para la empresa al ver diversos puntos de vista en un mismo punto de acción.
En gran medida dependerá de la actitud y sobre todo del grado de implicación en entender esta nueva cultura y formar parte de ella. Ya sea aprendiendo un nuevo idioma (en mi caso por ejemplo el catalán) o las costumbres de horarios, expresiones o comidas locales. El cliente, jefe, proveedor o la persona con la que tengas que relacionarte, valora muy positivamente el esfuerzo con el que se intenta integrar en la cultura y formar parte de ella, porque entiende que no viene a ser uno más, si no a ofrecer lo mejor que tiene de sí mismo y eso le da tranquilidad porqué sabe que siempre se esforzará por hacer crecer la empresa o el proyecto del que sea partícipe para el bien común.
En definitiva, podríamos decir que es algo global actualmente, hay un proceso burocrático (más fácil para unos que para otros, dependiendo de tu situación y el país) que todos deben pasar y un periodo de demostración laboral que supone una prueba para que los que se queden, realmente sean perfiles que están dispuestos a trabajar duro, valorando el país al que van en todos los sentidos anteriormente comentados.
La pregunta que debemos hacernos y que actualmente todos mis clientes se hacen (dependiendo de la posición, empresa, tipo de perfil…) ¿Quién tendrá mejor actitud, alguien que viene de fuera y tiene que demostrar o mejor dicho un por qué demostrar o alguien que está viviendo aquí?
La respuesta más sencilla es, depende obviamente, pero la reflexión está en que te hagas está pregunta cuando tengas que contratar a alguien y valores todo lo que he comentado en este artículo.
