TRANSICIÓN ECOLÓGICA

La economía circular, un modelo que ha venido para quedarse

La economía circular y sus oportunidades de negocio, investigación, desarrollo e innovación en el nuevo contexto europeo fueron el foco de una jornada organizada por el Grupo Interplataformas de Economía Circular (GIEC), una entidad que funciona desde 2014.

La salutación del evento corrió a cargo del director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Enrique Payán, y del director general del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), Javier Ponce.

Ponce dijo que la economía circular será fundamental y que la alta reutilización de residuos de productos industriales llegará muy pronto, lo que aumentará las exigencias medioambientales. “Los agentes financiadores estamos abocados a exigir estas condiciones”, indicó.

El CDTI, explicó Ponce, ya dedicó 125 millones de euros en el lustro 2016-2020 para proyectos de medio ambiente y economía circular, y 560 millones más incluidos en el programa Horizonte 2020, el mayor programa de investigación e innovación en la Unión Europea con un presupuesto de casi 80.000 millones para el periodo 2014-2020. El directivo subrayó con elocuencia que es preciso abandonar la lineal de la innovación para abrazar la circular.

Marisa Fernández, coordinadora de la Plataforma Tecnológica para la Protección de la Costa y del Medio Marino (PROTECMA) de la Fundación CETMAR (Centro Tecnológico del Mar), también participó en la introducción y presentó a Cristina González, de SusChem-España, quien se encargó, a continuación, de explicar a la audiencia qué es el Grupo Interplataformas de Economía Circular (GIEC) de la que PROTECMA, una organización gallega, forma parte.

El GIEC, formado por un total de 28 plataformas tecnológicas y de innovación españolas, tiene entre sus prioridades promover el uso eficiente de recursos a través de la colaboración público privada y la I+D+i. El grupo está coordinado por SusChem-España (química); Food for Life-Spain (agroalimentaria), PLATEA (acero) y MANU-KET (fabricación avanzada).

El Grupo representa a sectores estratégicos en la transición hacia una economía circular. Las plataformas tecnológicas y de innovación contribuyen a la resolución de grandes retos sociales y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) mediante la eficiencia energética y de recursos y tienen en cuenta el Plan de Acción de Economía Circular Nacional (2021-2022) y europeo, vinculado al Green Deal o Pacto Verde.

Los objetivos del GIEC son promover el concepto de economía circular y el uso eficiente de los recursos a través de la colaboración público-privada y la I+D+i; contribuir a la implementación de las estrategias nacionales y europeas en el ámbito de la economía circular; y favorecer la puesta en marcha de proyectos colaborativos de I+D+i nacionales.

Tratamiento de residuos sólidos urbanos en una planta de reciclaje. / rdsanjuan.com

Entre sus actividades destacan la publicación de documentos de posición, la contribución a la implementación de las estrategias nacionales y europea, la divulgación de casos de éxito, la convocatoria de jornadas divulgativas sobre economía circular y sobre instrumentos de financiación y la búsqueda de socios y convocatorias para la formación de propuestas.

Esta interplataforma verde posee una herramienta online de libre acceso, previo registro, llamada Conectando para una Economía Circular, que sirve para facilitar la puesta en marcha de proyectos I+D+i e identificar a posibles socios, y en la que entran, agrupados en dos perfiles, todos aquellos productores de “subproductos” o residuos, todas aquellas entidades susceptibles de utilizar los subproductos y todas aquellas otras capaces de transformar los residuos en materias primas. Todos los perfiles, hasta ahora 148, están geolocalizados mediante su código postal.

A continuación, le tocó el turno de palabra a Carmen Durán, consejera técnica del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, quien habló de los fondos europeos Next Generation y la economía circular.

Durán explicó que el componente 12 del archifamoso Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia hace referencia a la Política Industrial España 2030. En el capítulo de las reformas se contempla:

  • Estrategia Española de Economía Circular, ya aprobada en junio de 2020.
  • Aprobación del primer Plan de Acción de la Estrategia de Economía Circular (2021-2023) con medidas y actuaciones concretas.
  • Elaboración de la Ley de Residuos y Suelos Contaminados, que transpone los elementos centrales de la normativa de residuos y los nuevos objetivos en esta materia.
  • Mejora del marco regulatorio de residuos con la aprobación de varios Reales Decretos en materia de traslado y eliminación mediante depósito en vertedero, gestión de neumáticos fuera de uso, residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, automóviles y envases y residuos de envases.

En cuanto a las inversiones, se prevén:

  • Implantación de nuevas recogidas separadas, especialmente, biorresiduos, y mejora de los existentes.
  • Construcción de instalaciones específicas para el tratamiento de biorresiduos recogidos separadamente.
  • Construcción de nuevas instalaciones de preparación para la reutilización y el reciclado de otros flujos de residuos recogidos separadamente.
  • Inversiones relativas a las instalaciones de recogida (como puntos limpios), triaje y clasificación (envases, papel, etc.), y mejora de las condiciones del tratamiento mecánico-biológico existentes y para la preparación del CSR o combustible sólido recuperado.
  • Desarrollo de instrumentos de mejora de los registros digitales.
  • Fomento de la economía circular en el ámbito de la empresa.   

En lo referente a objetivos, el Plan busca:

  • Reducir en un 30% el consumo nacional de materiales en relación con el PIB tomando como año de referencia el 2010.
  • Reducir la generación de residuos de alimentos en toda la cadena alimentaria: un 50% de reducción per cápita a nivel de hogar y consumo minorista y un 20% en las cadenas de producción y suministro a partir de 2030, contribuyendo así a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
  • Incrementar la reutilización y preparación para la reutilización hasta al 10% de los residuos municipales generados.
  • Reducir la emisión de gases de efecto invernadero por debajo de los 10 millones de toneladas de CO2.
  • Mejorar un 10% la eficiencia en el uso del agua.
Los ya tradicionales cubos de desperdicios colocados por colores.

También habló Durán de orientaciones estratégicas:

  1. Protección del medio ambiente: Proteger el medio ambiente, terrestre y marino, y su biodiversidad, contribuir a la lucha contra el cambio climático y garantizar la salud de las personas, haciendo un uso eficiente y sostenible de los recursos disponibles.
  2. Ciclo de vida de los productos: Implantar un enfoque de ciclo de vida para los productos, con la incorporación de criterios de ecodiseño, reduciendo la introducción de sustancias nocivas en su fabricación, facilitando la reparabilidad de los bienes producidos y su reutilización, prolongando su vida útil y posibilitando su valorización al final de ésta, en definitiva, manteniendo el valor de los productos, materiales y recursos en la economía el mayor tiempo posible.
  3. Jerarquía de los residuos: Aplicación efectiva del principio de jerarquía de los residuos, promoviendo la prevención de su generación, fomentando la preparación para la reutilización, fortaleciendo el reciclado, valorizando energéticamente o de otras formas, aquellos residuos que no pueden ser reciclados y favoreciendo su trazabilidad, reduciendo el abandono de residuos en el medio ambiente y su llegada al mar.
  4. Reducción de residuos alimentarios: Disminuir los residuos alimentarios para reducir el impacto ambiental y económico del consumo de los recursos y favorecer un reparto más equitativo de los mismos.
  5. Eficiencia en la producción: Introducir pautas que incrementen la innovación y la eficiencia global de los procesos productivos, mediante el uso de infraestructuras y servicios digitales, así como la adopción de medidas como la implantación de sistemas de gestión ambiental, impulsando así la competitividad y el crecimiento empresarial sostenible.
  6. Consumo sostenible: Promover modelos innovadores de consumo sostenible y responsable, que incluyan productos y servicios, así como el uso de infraestructuras y servicios digitales, basados en la transparencia de la información sobre las características de los bienes y servicios, su duración, reparabilidad y eficiencia energética, mediante el empleo de medidas como el uso de la ecoetiqueta.
  7. Sensibilización y comunicación: Difundir la importancia de adoptar una economía circular, promoviendo y facilitando la creación de los cauces adecuados para la coordinación entre las administraciones y para intercambiar la información entre éstas y los agentes económicos, sociales, comunidad científica y tecnológica, de manera que se creen sinergias que favorezcan la transición.
  8. Empleo para la economía circular: Consolidar políticas de empleo que favorezcan la transición justa y solidaria hacia una economía circular, identificando nuevos yacimientos de empleo y facilitando la creación de capacidades para los mismos.
  9. Investigación e innovación: Promover la investigación y la innovación tanto en el ámbito público como en el sector empresarial, y especialmente en materia de colaboración público-privada, como motores del cambio y transición hacia un modelo productivo y social sostenible facilitando la generación de conocimiento, su transferencia y la adopción de nuevas tecnologías.
  10. Indicadores: Fomentar el uso de indicadores comunes, transparentes y accesibles que permitan conocer el grado de implantación de la economía circular, en especial su repercusión social y ambiental.

De 5 ejes temáticos:

  • Producción: desde la concepción de los productos, su diseño, hasta su fabricación, se puede facilitar que sean más fácilmente reparables, con mayor vida útil, actualizables, y que, cuando éstos lleguen al final de su vida útil, generen menos residuos o, en su caso, sean fácilmente reciclables y, por supuesto, no contengan sustancias nocivas. El 80% del impacto de un producto se genera durante el diseño.
  • Consumo: invertir la tendencia actual de consumo exacerbado de productos a un modelo de consumo más responsable, que incluya el acceso a servicios, es condición indispensable para avanzar en la prevención y reducción de la generación de los residuos, y, en su caso, para fomentar un reciclado de calidad.
  • Gestión de residuos: en un contexto mundial en el que las materias primas son cada vez más escasas y caras, reciclar tan solo el 37,1 % de los residuos generados supone estar desaprovechando los recursos disponibles; debe darse un paso adelante en materia de recuperación y reciclado.
  • Materias primas secundarias: el uso de materias primas secundarias permitirá hacer un uso más sostenible de los recursos naturales, así como crear confianza en los consumidores hacia formas de consumo responsables.
  • Reutilización y depuración del agua: se incorpora como un eje singularizado debido a la importancia que tiene el agua en la península ibérica. Siendo un elemento esencial, se ha decidido darle un tratamiento específico, más allá de la obtención de materias primas secundarias, por su especial incidencia en la economía española y por la posición de liderazgo de nuestro país en reutilización de agua.

Y 3 ejes transversales:

  • Sensibilización y participación: debido a la especial importancia que tiene la implicación ciudadana en el avance hacia una economía circular. Por un lado, la ciudadanía toma decisiones de consumo de productos y servicios sobre los que ha de tener información, ya que solo a través de un consumo informado y responsable se podrá avanzar en la jerarquía de residuos, priorizando la prevención. Por otro lado, la separación en origen de los residuos domésticos tanto en hogares como en el sector servicios es responsabilidad de todas las personas, siendo clave implicar a la sociedad en su conjunto, de forma que dicha separación se realice adecuadamente y se pueda avanzar en un reciclado de calidad que permita alcanzar los objetivos comunitarios.
  • Investigación, innovación y competitividad: las políticas de investigación, innovación y competitividad tienen mucho peso en la Estrategia, por lo cual se considera importante asignarles un apartado propio.
  • Empleo y formación: la recualificación, el desarrollo de nuevas capacidades que respondan a las oportunidades que se abren, la formación para el empleo consecuencia de la transición hacia una economía circular, la creación de empleo y la mejora de los puestos de trabajo ya existentes van a contar con políticas especiales que van a desempeñar un papel en la futura Economía Circular.

La consejera técnica del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico se detuvo en los Manifestaciones de Interés relacionadas con la Economía Circular, es decir, en aquellos proyectos que pueden ser interesantes, viables y financiables por los fondos. E incluyó a:

  • Proyectos e iniciativas empresariales que incentiven modelos de negocio más limpios y circulares, así como capacidades y tecnologías inteligentes orientadas a la producción eficiente de recursos.
  • Inversiones en actividades de remanufacturado en los sectores del automóvil, aeroespacial, equipamiento médico, muebles y otros.
  • Apoyo a proyectos de pymes para incrementar el contenido en reciclado de productos; desarrollar el diseño de productos circulares que luchen contra la obsolescencia programada; invertir en actividades de reparación y remanufactura; sustituir los productos de un solo uso.
  • Proyectos entre empresas relacionados con la simbiosis industrial para favorecer la circularidad de las materias primas secundarias.

Tras su intervención, Lydia González, de la Dirección de Programas de la UE y Cooperación Territorial del CDTI, repasó el Pacto Verde de la Unión Europea que busca mejorar el bienestar de la gente; descarbonizar Europa en 2050; proteger el hábitat (humanos, animales y plantas), reduciendo la contaminación; ayudar a las compañías a ser líderes mundiales en productos y tecnologías limpias; ayudar a asegurar una transición ecológica justa e inclusiva.

El Pacto Verde persigue 8 objetivos:

  1. Un mayor nivel de ambición climática de la Unión Europea para 2030 y 2050.
  2. Suministro de energía limpia, asequible y segura.
  3. Movilización de la industria en pro de una economía limpia y circular.
  4. Uso eficiente de la energía y los recursos en la construcción y renovación de edificios.
  5. Acelerar la transición a una movilidad sostenible e inteligente.
  6. De la granja a la mesa: idear un sistema alimentario justo, saludable y respetuoso con el medioambiente.
  7. Preservación y restablecimiento de los ecosistemas y la biodiversidad.
  8. Aspirar a una contaminación cero para un entorno sin sustancias tóxicas.

Finalmente explicó el Plan de Acción para la Economía Circular de la UE adoptado el 11 de marzo de 2020 para cambiar cómo producimos y consumimos y mostrar el camino hacia una economía descarbonizada y competitiva formada por consumidores empoderados.

El Plan se centra en 7 sectores productivos donde el potencial de circularidad es alto:

  • electrónica y tecnologías
  • baterías y vehículos
  • envasado
  • plásticos
  • textil
  • construcción y edificios
  • alimentación.
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